EFEValència

El cantautor Pau Alabajos (Torrent, Valencia, 1982), quien en 2022 celebrará veinte años de carrera musical, afirma en una entrevista con EFE que le gusta conocer los sitios en los que actúa, que siempre tuvo claro que quería trabajar con las palabras, y que compra billetes de avión para que su guitarra viaje a su lado, como si fuera una hermana.

PREGUNTA: ¿El confinamiento es inspirador para un músico?

RESPUESTA: A mí me ha servido para parar, porque en este oficio uno siempre está en movimiento. Una parada obligatoria para leer, escuchar música... carburante para crear cosas nuevas. El embrión del próximo disco.

P: Y mucho 'streaming' ...

R: Se abrió una ventana de comunicación con el público, para conectar de forma diferente. Ha sido muy interesante.

P: Pero con los escenarios cerrados, sin ingresos.

R: No me puedo quejar, porque nuestros montajes no requieren grandes inversiones. La canción de autor ha recibido mejor el golpe. Yo puedo cantar en una terraza, en cualquier sitio. Puedo defender mis canciones con una guitarra. Con la banda se logran unos matices extraordinarios, es cierto, pero los escenarios pequeños nos han permitido tocar en lugares extraordinarios, como el castillo de Montesa al atardecer o Camprodón junto al río.

P: ¿Dónde ansiaba viajar cuando no estaba permitido?

R: Tengo pendiente una gira por el País Vasco con un buen amigo músico, Josu Bergara. Tengo muchas ganas de volver a disfrutar de esos paisajes, del mar y la montaña.

P: ¿Cómo ha enfocado el verano?

R: Pendientes de la reconfiguración del circuito de conciertos, poco a poco, y de la vacuna (sonríe). Hay muchas fechas en el aire, pero seguro que encontramos hueco para alguna escapada. El 31 de julio tocamos en Cabrera de Mar con Els Pets, que es un grupo que me gusta mucho.

P: ¿Siempre con la maleta preparada?

R: La música hace que viaje mucho, y me gusta, si es posible, llegar un día antes o partir un día después, para conocer los sitios donde actúo. Es una forma también de compartir tiempo de calidad con la gente a la que quieres y con los músicos, porque luego eso se nota en el escenario. Más que el virtuosismo de cada uno, lo que se disfruta y lo que trasciende son las conexiones personales.

P: ¿Alguna manía o superstición de músico?

R: Bueno, diría que el hecho de querer tocar siempre con mi instrumento. Hay veces que es más barato alquilar uno el destino que viajar con la guitarra. Se puede facturar, pero no me la juego, así que hace años que compro billetes de avión para la guitarra. Ella viaja sentada a mi lado, con sus apellidos, como si fuese una hermana. Es doloroso a veces por el gasto que supone, pero es importante. Aunque alquiles el mismo modelo no es igual, las vibraciones...

P: ¿De dónde viene la vocación de músico?

R: No tengo. Empecé a estudiar Periodismo, luego cambié a Filología. Tenía claro que quería trabajar con las palabras. Empecé a tocar en la calle Micalet de València con un amigo, algunas canciones propias y versiones de La Cançó.

Había reacciones de todo tipo, desde patadas a la funda de la guitarra hasta personas que nos decían que habían conectado con otro momento de su vida al escucharnos. Incluso hubo un Policía Nacional que nos pidió que nos esperásemos para acabar su turno de trabajo, quitarse el uniforme y poder "gratificarnos". Nos sorprendió muchísimo.

P: ¿Alguna afición al margen de la música?

R: El fútbol. He jugado en todas las posiciones, pero últimamente también se ha hecho difícil jugar.

P: ¿Un rincón en el que le gusta perderse?

R: L'Hort de Trenor de Torrent. Pertenecía a una familia adinerada que veraneaba en Torrent y con los años pasó a ser municipal. Hay muchas especies exóticas, y digamos que tiene vocación de jardín botánico. Se está muy bien los días de calor.

P: ¿Cuál es el plato que mejor se le da en la cocina?

R: No se me da bien, cocino muy poco. Desde hace tres años soy vegetariano y mi dieta se concentra en las verduras. Han abierto un restaurante hindú en Torrent que me encanta, por eso voy un poco menos a València. Y en verano me apasiona el salmorejo.

P: Recomiéndenos una película o un libro

R: Estoy leyendo 'No digas nada', de Patrick Radden Keefe, sobre el conflicto del Ulster y me está encantando, y de las películas que he visto últimamente me ha gustado 'Nomadland' o la serie 'Mare of Easttown'. EFE

Por Jordi Ferrer