EFELoli Benlloch València

La síndica de Ciudadanos en Les Corts, Ruth Merino (Castellón, 1970), explica en una entrevista con EFE que empezó a correr hace doce años y procura salir a hacerlo un par de días a la semana, que no le gusta "nada" cocinar, que escucha pop-rock español y que "de mayor" quiere vivir en Benicàssim.

PREGUNTA: Aprobó en un año las oposiciones a Técnico de Hacienda del Estado. ¿Era una cerebrito en los estudios?

RESPUESTA: No, se me daba bien, pero me lo tomaba con mucha calma y no era la típica empollona.

P: ¿Su familia suele recurrir a usted para que le haga la declaración de la renta?

R: Sí, se la hago yo. Pero exclusivamente a mi familia cercana: padres y hermanos.

P: ¿Puede dejar pasar un día sin hacer deporte?

R: Puedo, aunque no debo, y últimamente cada vez encuentro menos tiempo. Entre semana hago un par de días pilates, e intento correr uno o dos días. Lo que realmente me gusta quita más tiempo, como hacer salidas por la montaña de tres o cuatro horas.

P: ¿Lo de correr es por aquello de que la vida es como una carrera de fondo?

R: No, es porque te haces mayor y dices: tengo que empezar a hacer algo. Comencé a correr después de nacer mi tercer hijo, hace doce años. Mi marido ha corrido toda la vida y me compró unas zapatillas sin permiso. Me dijo: toma, esto es lo que menos tiempo te va a ocupar y no necesitas apuntarte a ningún sitio. He corrido carreras populares, 10k sobre todo, y algún 15 K.

P: Si nos comparte sus listas de música en Spotify, ¿qué encontraremos?

R: No tengo listas de música de Spotify, pero escucho la música que suelen poner mi hija y mi marido: música pop-rock española, grupos como Izal, Vetusta Morla, Sofia Ellar, La casa azul.

P: ¿Le gusta liarse a cocinar, o prefiere llegar a mesa puesta?

R: No me gusta nada cocinar. He cocinado siempre lo justo. En casa de esas tareas se encarga mi marido, que le gusta y lo disfruta más. Yo me encargo de pensar qué vamos a comer y cenar, y de lo que hace falta. Me gusta más el rato familiar de compartir y hablar que el hecho de comer en sí.

P: ¿En su mesilla de noche tiene libros de Economía, o lee otros géneros ?

R: Tengo alguno de Economía, también de Comunicación y novela contemporánea de lectura fácil, porque después de estar todo el día con números y con discursos prefiero algo más relajado. A ver si este verano me pongo al día con los 8 o 10 libros que tengo en la mesilla.

P: ¿Es más de ir al cine o de ver series en casa?

R: Me gusta ver series. Ahora mismo no estoy con ninguna, pero en el confinamiento me puse al día: Juego de Tronos, The Crown y Big Little Lies. Cuando voy al cine disfruto, pero prefiero una cena con amigos y hablar, quizá porque cuando mis hijos eran pequeños no tenía mucho tiempo para salir, y cuando lo hacía prefería esto último.

P: ¿Es más de perro o de gato?

R: En este momento, de gato. Nunca hemos tenido mascota y desde hace unos meses tenemos una gatita azul ruso que se llama Niza, porque es color gris ceniza. Nos convenció mi hija, que siempre ha estado detrás de un gato y es un poco felina, y ahora estamos muy contentos.

P: Las redes sociales, ¿le ocupan o le preocupan?

R: Las dos cosas un poco; ninguna de las dos excesivamente.

P: Con tres hijos en edades adolescentes, estará muy puesta en TikTok ...

R: No son de Tik Tok, porque la chica ya es más mayor, tiene 18 años, y los chicos son más de oír rap, peleas de gallos y esas cosas que estoy aprendiendo.

P: ¿Qué es más complicado, conseguir la atención de los diputados en la tribuna de Les Corts, o la de sus hijos en casa?

R: La de los diputados, ja ja ja. Antes de ser diputada ya veía imágenes de plenos y me llamaba la atención lo dispersos que estaban mientras otros comparecían. Es difícil llamar la atención a veces. Mi hijos en casa me hacen bastante caso, quiero creer.

P: Benicàssim para usted es sinónimo de...

R: De paz, de amigos, de familia, de verano. Siempre he veraneado allí, aunque me he movido mucho porque mi familia es de Santander y la de mi marido es de Granada. Pero llevamos ya unos años intentando centrarnos en Benicàssim; de hecho, en el futuro, cuando sea mayor, quiero irme allí, se está muy bien.

P: ¿Cuántas veces ha pensado en los últimos tiempos ‘la de vueltas que da la vida’?

R: Buff, varias veces al día en los últimos dos o tres meses.

P ¿Es de las que suele ver el vaso medio lleno o medio vacío?

R: Medio lleno. Conforme me voy haciendo mayor, cada vez lo veo más medio lleno. Antes era un poquito más negativa ante las adversidades, ahora lo veo con más positividad. EFE

lb/ais

(foto)