EFEValència

La pandemia ha sacado a relucir las fortalezas y debilidades del sistema sanitario y, durante la pospandemia, será imprescindible potenciar la vigilancia epidemiológica, incidir en medidas preventivas y la transformación digital, y destinar a este área mayores recursos personales y materiales.

Así lo han coincidido en señalar representantes sindicales y de la sanidad pública y privada consultados por EFE, que inciden en que aunque se ha producido un "avance rapidísimo" de la telemedicina, la medicina presencial "es insustituible".

CAMBIOS EN LA SANIDAD EN LA POSPANDEMIA

La presidenta de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria (Sovamfic), María Ángeles Medina, aboga por una "profunda reforma" del Sistema Nacional de Salud, aunque se muestra escéptica y plantea "serias dudas" de que esto vaya a suceder.

"Si de nosotros dependiera los cambios serían hacia la inversión y liderazgo en Atención Primaria y Salud Publica, la Continuidad Asistencial, la salud basada en valor y la transformación digital", afirma.

Según Medina, "aunque escépticos, no somos pesimistas, por naturaleza el médico es constructivo y propositivo. Queremos construir una nueva Atención Primaria, es el momento, nos ilusiona un nuevo horizonte y queremos trabajar duramente para conseguirlo. Es nuestro deber y obligación".

Por su parte, el secretario general del Sindicato Médico de la Comunitat Valenciana, Víctor Pedrera, considera que en un escenario pospandemia será "impensable" consultas con más de 60 pacientes o sin límite de citación en Atención Primaria, que debería "plantearse seriamente".

En la sanidad privada los cambios "ya son visibles", según afirma el director médico de Quirónsalud Torrevieja, Amancio Marín, quien destaca el "auge exponencial" de población que opta por tener una cobertura privada además de pública.

La pospandemia también generará en las empresas proveedoras una concentración en el sector, por fusiones o adquisiciones, y se crearán grupos más sólidos que aportarán más valor a la provisión sanitaria.

Marín también considera que deberá potenciarse la colaboración entre la sanidad pública y privada, ya que esta última ha sido "imprescindible" durante la pandemia y también lo es para disminuir la demora asistencial.

TELEMEDICINA ¿VERSUS? ATENCIÓN PRESENCIAL

A juicio de Pedrera, la medicina presencial es "insustituible. El ver, tocar y explorar al paciente es esencial a la práctica médica" y aunque no cree que haya un incremento exponencial de la telemedicina, sí considera que las actividades burocráticas se derivarán al ámbito telemático.

En este sentido, María ángeles Medina afirma: la mayoría de pacientes está esperando volver "a lo de siempre" y "no están viviendo en positivo las mejoras que hemos conseguido gracias a la pandemia y a las que los profesionales no queremos renunciar, sino perfeccionar".

"Si no se implementan los recursos y se invierte en la concienciación ciudadana para que esto no se viva como un nuevo recorte en sanidad, la inercia de pacientes y profesionales podría ocasionar que sea inevitable volver a la antigua zona de confort", indica.

Según Marín, con la pandemia, la telemedicina ha tenido un "avance rapidísimo" y "complementa enormemente" la presencialidad, sobre todo en determinados procesos de la asistencia.

INCREMENTO DE LA VIGILANCIA EPIDEMIOLÓGICA

El dirigente sindical considera que "inevitablemente" se producirá en la pospandemia una mayor vigilancia epidemiológica porque esta crisis sanitaria "ha dejado claro que la salud pública es una de las más graves deficiencias del sistema sanitario".

"Espero que no volvamos a restringir recursos en un servicio tan importante", afirma para añadir que si se puede extraer algo positivo de esta experiencia es que la salud pública y la vigilancia epidemiológica "son fundamentales" tanto para la salud de la población como para nuestra economía.

Al respecto, Medina afirma que "ojalá" se impulse una mayor vigilancia epidemiológica y de salud pública porque "sería un gran legado desde la experiencia de todo lo vivido", pero recuerda que el futuro no depende de los profesionales: "No estamos en el radar de los tomadores de decisiones y nuestra influencia es escasa".

Por su parte, Amancio Marín señala que la pandemia nos ha hecho tener más consciencia de la utilidad de las medidas de higiene y prevención y estarán en la mente de todos "en cuanto detectemos una nueva situación de alarma".

IMPULSO DE LAS MEDIDAS PREVENTIVAS

Preguntado si consideran que en la pospandemia se incidirá más en las medidas preventivas, Pedrera confía en que así será, aunque confiesa: "Otro gallo nos habría cantado si salud pública hubiera estado más preparada para afrontar la pandemia".

Por su parte, la presidenta de SoVamfiC afirma que en la economía de la salud, "invertir en prevención siempre sale a cuenta" aunque añade que lo que ocurre es que el resultado no se ve en las próximas elecciones.

"Vemos con preocupación un aumento de suscripciones a pólizas de seguros privados, ahondándose lo que se denomina 'descremado sociológico en la salud publica' y viendo cómo esas aseguradoras privadas han entendido muy bien la inversión en promoción de la salud y prevención de la enfermedad", indica.

En este sentido, Amancio Marín afirma que en todas las comunidades, las direcciones generales de Salud Pública han tenido un protagonismo y una visibilidad nunca vistas, y han "venido para quedarse".

INCREMENTO DE LOS RECURSOS PERSONALES Y MATERIALES

A juicio de Medina, "parece sensato" que durante la pospandemia se produzca un incremento de la dotación económica y los recursos personales, tanto en primaria como en especializada, para poder abordar futuras pandemias en condiciones.

También Pedrera considera "vital" este incremento y afirma que si no lo hicieran así "demostrarían que no han entendido absolutamente nada y dejarían a la población expuesta de nuevo al mismo riesgo".

"No podemos volver a ver médicos envueltos en bolsas de basura o consultas de primaria con 60 o más pacientes", afirma Pedrera, quien considera "necesario y urgente" afrontar una reestructuración del sistema sanitario para evitar que la sanidad se colapse en los próximos años.

Concha Tejerina