EFEValència

A cualquiera que se le pregunte conocerá la Comunitat Valenciana por su clima y sus playas, unos atractivos naturales que han hecho de este enclave de la costa mediterránea el lugar de destino preferido de muchos turistas. Pero es mucho más que sol y arena.

Productos especializados y de base experiencial como el “wing foil” (volar sobre el agua con la ayuda de un ala), rutas de bici-senderismo-descenso de río, un día de pesca a bordo de un pesquero o viajar en un submarino adaptado son solo varias de las múltiples opciones deportivas o de la naturaleza que pueden disfrutar los visitantes.

Desde Turisme Comunitat Valenciana -el departamento de la Generalitat que marca la política turística- se lanzó la estrategia llamada CreaTurisme para el desarrollo de impulso de programas de producto turístico altamente especializados y experienciales.

CreaTurisme se estructura en tres programas, y estos en diferentes líneas de producto dirigidos a las empresas y entidades que comercialicen servicios turísticos que se desarrollen dentro de la Comunitat Valenciana.

Son Mediterráneo cultural, que comprende la Ruta de la Seda, Territorio Borgia, Ruta del Grial, Camins de Dinosaures, Red de Centros Arte Contemporáneo, turismo musical, turismo idiomático y otras propuestas culturales; Mediterráneo Natural-Rural, que ofrece agroturismo, oleoturismo y pescaturismo, turismo ornitológico (“birding”), ecoturismo y enoturismo; y Mediterráneo Activo-Deportivo para prácticas de aventura, actividades náuticas, buceo, cicloturismo y MTB, y turismo deportivo.

EXPERIENCIAL E INCLUSIVO

Una de las propuestas quiere dar a conocer la biodiversidad que poseen los fondos marinos del Mediterráneo con una ruta temática submarina y adaptada a personas con dificultades de movilidad en Torrevieja y Santa Pola, históricamente vinculadas a la defensa de la costa de los ataques de los corsarios y piratas desde sus torres vigía.

El recorrido, de unas 8 horas, va desde la visita al primer submarino adaptado del mundo, el S-61 Delfín de Torrevieja, al Acuario de Santa Pola, donde se podrán conocer las especies autóctonas y su labor a favor de la conservación del medio marino, pasando por una actividad de buceo adaptado y por los puntos de playa accesible de ambas localidades.

El Submarino S-61 Delfín modelo Daphne, botado en 1972 y cedido por la Armada Española en 2004 al Ayuntamiento de Torrevieja, es el primer museo flotante de España, adscrito al Museo de la Mar y de la Sal, y el primer submarino adaptado a personas con la movilidad reducida.

Ofrece al visitante la posibilidad de conocer su trayectoria de 30 años como buque de la Armada e imaginar cómo eran las condiciones de vida de sus tripulantes en el interior de un submarino. Podía sumergirse 300 metros y llevaba 12 torpedos, y podía llevar víveres para un mes.

El Acuario de Santa Pola, inaugurado en 1983, es el más antiguo de la Comunitat Valenciana. Sus instalaciones están dedicadas a mostrar de forma didáctica la fauna y flora de esta parte del mar Mediterráneo, es decir, la bahía de Santa Pola y la isla de Tabarca, que fue repoblada en el siglo XVIII con genoveses rescatados de los corsarios. Además de la función didáctica y de ocio, el acuario recupera especies protegidas que aparecen varadas o capturadas por los pescadores, como es el caso de la tortuga boba.

Además, hay que saber que Torrevieja tiene tres playas accesibles (Juan Aparicio, Náufragos y Los Locos) y Santa Pola, dos (Playa Grande y Playa de Levante), con ayudas técnicas y personal de apoyo para el baño adaptado.

¿LEVITAMOS SOBRE EL MAR?

El “wing foil” o volar sobre el agua con la ayuda de una ala hinchable que se maneja con las manos, y con una tabla a los pies es un nuevo deporte náutico en las playas de Valencia.

Se aprenden las maniobras básicas para disfrutar de la sensación de volar sobre el agua sosteniendo un ala en las manos sin tener nada cogido al cuerpo, ni hilos, ni una barra en medio de los pies. Es lo que diferencia este deporte de otros como el kitesurf o el windsurf.

PARA DEPORTISTAS

Cofrentes (Valencia) y su entorno ofrecen propuestas de turismo activo que combinan bicicleta, senderismo y un descenso de río con paddle surf.

La ruta en bici comienza en Cofrentes y sigue hacia el volcán de Agrás, donde se asciende a pie por el sendero del cráter, que tiene una altura de 527 metros de altitud y está considerado como el único nacimiento volcánico reciente de la Comunitat Valenciana. Continúa con un descenso en paddle surf por las sendas de agua del Cabriel.

GASTRONOMÍA Y CULTURA

Las bodegas Pepe Mendoza (Llíber), Les Freses (Jesús Pobre), Bodega Teulada (Teulada), M de Alejandría (Teulada-Moraira), Bodega Riko (Jalón) y Finca Les Basses (Teulada) conforman una experiencia de música y vino en la Marina Alta que incluye una cata de vinos con experto, visita guiada a la bodega y viñedos, música en directo de bandas de blues, jazz, clásica y flamenco, y tapas locales de esta comarca alicantina.

Para quienes prefieran la cerveza, el Palau Ducal dels Borja de Gandia ofrece catas de cerveza artesanal maridadas de la mano de profesionales del sector gastronómico local. La cervecería artesanal El Llúpol elige las diferentes cervezas para cada ocasión, todas ellas con relación con el histórico edificio.

GASTRONOMÍA Y NATURALEZA

Pasear por campos de olivos de Moixent (Valencia) y recoger olivas (en la época de cosecha, octubre-noviembre), conocer el proceso de producción del aceite de oliva virgen extra ecológico a partir de las olivas cosechadas y participar en él y acabar la experiencia degustando una paella valenciana cocinada a leña y dulces caseros con una muestra de ese aceite "de cosecha propia" bajo el brazo es otra de las propuestas de experimentar con la naturaleza.

Y de la tierra al mar. El pesquero El Paraíso de Castellón comparte un día de pesca por la Costa del Azahar en el que se puede degustar un rancho marinero de pescado y marisco recién capturado en compañía de aves marinas y disfrutando de panorámicas de la costa valenciana.

Inmaculada Martínez