EFEValencia

El Gobierno está decidido a abordar la reforma del modelo de financiación autonómico, caducado desde 2014, el próximo mes de noviembre, pero diversos barones socialistas ya han advertido de que el proceso "será largo" porque vigilarán que no se "privilegie" a ningún territorio.

El debate sobre el modelo de financiación autonómica se ha colado en la primera jornada del 40 Congreso Federal del PSOE, en cuya ponencia marco se reivindica la necesidad de acordar un nuevo sistema basado en principios como la "corresponsabilidad, suficiencia y coordinación".

Desde la Fira de Valencia y en conversación informal con los medios, la ministra de Hacienda, Maria Jesús Montero, ha ratificado su voluntad de abrir el debate en noviembre.

Sin embargo, diversos barones socialistas presentes en el encuentro han echado agua al vino y han advertido de que la negociación no será fácil y puede alargarse más allá de la presente legislatura.

Uno de los más contundentes ha sido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, que en una charla con periodistas ha apuntado que mientras esté en marcha la mesa de diálogo para resolver el conflicto catalán difícilmente se llegará a un acuerdo porque el Gobierno puede caer en la tentación de dar prebendas a Cataluña para rebajar las aspiraciones de los independentistas.

Tampoco confía en un acuerdo rápido el presidente de Extremadura, Guillermo Ferández Vara, aunque lo desvincula de la cuestión catalana.

Consultado por Efe, ha opinado que la principal dificultad para lograr un pacto deriva de la situación "excepcional" provocada por la pandemia de la covid-19: con los fondos europeos de por medio, dice, es muy complicado calcular qué cuota le corresponde a cada autonomía.

Estas reflexiones llegan después de que el presidente de la Xunta de Galicia, el popular Alberto Núñez Feijóo, anunciara que el próximo día 2 de noviembre se reunirán con él en la capital gallega los presidentes de Castilla y León, Asturias, Aragón, Castilla-La Mancha, La Rioja, Cantabria y Extremadura para hablar de financiación autonómica.

Según Feijóo, uno de los objetivos sería conjurarse para evitar que el nuevo sistema se decida en “una mesa bilateral” entre el Gobierno central y Cataluña.

Después de que la presidenta riojana, Concha Andreu, anunciara que no acudirá a la cita, Page ha reclamado que no se intente usar esa reunión para formar un frente "contra el Gobierno" o "contra Cataluña".

En la misma línea ya se había manifestado ayer jueves el presidente de Aragón, Javier Lambán, que pidió huir de "cualquier tentación frentista" hacia el Gobierno de España o hacia otras comunidades, incluida Cataluña, en la cumbre de Compostela.

Otro dirigente que ha pedido desoír cualquier planteamiento frentista ha sido el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, que durante su primera intervención en el Congreso de PSOE ha admitido la "complejidad" del debate sobre la financiación autonómica.

La mejora de la financiación estatal para la Comunidad Valenciana es uno de los caballos de batalla de Puig desde que es presidente, pues considera que la financiación autonómica es "un puntal fundamental" del Estado de bienestar.

Fuentes del PSC consultadas por Efe coinciden en la necesidad de renovar el sistema de financiación para que sea más "justo" y facilite a cada comunidad autónoma los recursos que le corresponden por su peso, "ni más ni menos".

La ministra portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, ha abogado por iniciar un debate pausado, en el que se rehuya la confrontación y se busquen consensos amplios.

"Hay dos principios fundamentales y básicos en la Constitución española: la solidaridad entre los territorios y la igualdad entre los españoles, que son dos requisitos que ha de cumplir el nuevo modelo de financiación, que ojalá podamos alcanzarlo", ha resuelto.