EFEValència

El conseller de Economía, Rafael Climent, ha anunciado que impulsará una nueva ley de Comercio sostenible, que actualizará la norma sobre ordenación territorial del comercio, y que en diciembre se aprobará "por fin" el decreto del Plan de Acción Territorial Sectorial del Comercio (Patsecova).

Climent se ha pronunciado así este miércoles en el pleno de Les Corts Valencianes, donde ha comparecido para explicar sus proyectos para esta legislatura, entre los que también figura la aprobación de un Plan de garantía social y empleo digno y la puesta en marcha de la Agencia valenciana de la Energía, comprometida en el Botànic II.

Los grupos de la oposición han acusado al conseller de primar la ideología por encima de todo y de gobernar a base de "café para todos", de "ocurrencias" y de "parches", lo que ha conllevado una reducción de la inversión extranjera mientras "no se vislumbra" el cambio de modelo productivo.

Climent ha anunciado asimismo una ley para regular el Sistema Valenciano de Empleo y el marco de ordenación de las políticas activas de empleo; el impulso de la Formación Profesional, y la aprobación de un decreto que regulará los Servicios de prevención de riesgos laborales de la Generalitat.

Desarrollar el Plan Estratégico de la Industria Valenciana; devolver a la gestión pública directa el servicio de la Inspección Técnica de Vehículos; un Plan de impulso de la cogeneración, y una nueva regulación autonómica del autoconsumo son otros objetivos, así como agilizar la autorización de instalaciones energéticas.

Además, ha adelantado que se acometerá un Plan de micromedidas contra la pobreza energética, y ha defendido la necesidad de ir a una economía circular de producir, utilizar y reutilizar, frente a la economía de producir, usar y tirar.

El conseller ha asegurado que en esta legislatura apuesta por la "econovida", una economía donde las personas y el territorio están en el centro de todas las decisiones, y se ha comprometido a reducir la tasa de paro y la temporalidad y aumentar la productividad y la competitividad de la economía para reducir la desigualdad.

Sin embargo, el diputado del PP Felipe Carrasco ha acusado a Climent de estar "a la luna de València", pues mientras "inventa palabras como la econovida, los contratos son cada vez más precarios", y además sigue siendo "el patito feo" de la Generalitat y un conseller "desplumado de competencias".

Para Antonio Woodward (Ciudadanos), esta es una Conselleria "insostenible", llena de "duplicidades" y que no ha solucionado problemas, de forma que el empleo y el cambio de modelo productivo son "alertas rojas", aunque sí han sabido "engordar la Administración y colocar a los suyos".

Ana Cerdán, de Vox, le ha reprochado que diga que todo lo han hecho "tan bien", cuando tienen "a todos enfadados".

En la réplica, Climent ha acusado a la oposición de hacer un discurso "neoliberal", de política "barata y rastrera", y de intentar "engañar a la gente" a base de clichés" y un panorama que parece "el Apocalipsis, la debacle", cuando el Consell ha hecho un trabajo "riguroso, transparente y exhaustivo".

El socialista José Chulvi ha defendido que es "fundamental" culminar la transformación de la economía especulativa en productiva y Josep Nadal (Compromís) ha asegurado que este Consell heredó de la derecha un modelo económico "catastrófico", pero trabaja "por el bien común de todos", no para los grupos de presión.

Ferran Martínez, de Unides Podem, ha asumido la autocrítica de que esta Conselleria no dispone de los recursos necesarios, por lo que ha pedido aumentar su presupuesto y garantizar su estabilidad, y ha reclamado avanzar en la agenda del Botànic, como la defensa del pequeño comercio frente a "megaproyectos" como Puerto Mediterráneo.