EFEValència

El presidente de la Confederación Empresarial de Hostelería y Turismo de la Comunitat Valenciana (Conhostur), Manuel Espinar, ha mostrado su apoyo al Consell para que la Comunitat Valenciana establezca un toque de queda nocturno, al entender que es la medida "dentro de lo malo, es lo menos malo".

"Lo que bajo ningún concepto queremos que nos cierren, por lo que, antes de que haya un confinamiento, el toque de queda puede ser una buena solución", ha indicado a EFE Espinar, quien ha explicado que son "los primeros interesados" en que se solucione "lo antes posible" la situación.

No obstante, ha indicado que "no cabe la menor duda" de que esto va a mermar el negocio de la hostelería, porque la gente tendrá que empezar a cenar antes y aquí los hábitos son distintos que en otros países europeos, y además los viernes el horario laboral puede complicar el adelanto.

Espinar ha señalado que esperan que esta restricción de la movilidad nocturna hasta el 9 de diciembre permita salvar la campaña de Navidad, que para muchos hosteleros "significa mucho dinero dentro de su cuenta de explotación", hasta el 10 o el 15 % de su facturación anual.

"Llevamos un año complicadísimo; si se pierden las Navidades, se puede llevar por delante un 10 % de empresas del sector más de lo que ya se va a llevar", ha indicado el president de Conhostur, quien ha admitido que este año será "muy atípico" en Navidad y por ejemplo no se sabe qué pasará en Nochevieja o los días claves en que se reúnen las familias.

Espinar ha reivindicado que la ratio de contagios en la hostelería española representa el 3'5 %, cifra "irrisoria" frente a la media del entre el 4 y el 5 % de Europa, por lo que ha lamentado que se criminalice a este sector y se le ponga "en el punto de mira sin razón de ser", pues lo locales hosteleros españoles son "los más seguros de Europa".

También ha lamentado que no han recibido ninguna ayuda directa, y ha alertado de que la "puntilla" puede ser la subida del IVA de las bebidas azucaradas al 21 por ciento y se suba el IVA del sector del 10 al 21 %, cuando en Europa la horquilla se mueve entre el 5 y el 7 por ciento.