EFEValència

Casi el 80 % de los transportistas valencianos prevé cierre de empresas para el segundo semestre del año como consecuencia del elevado precio del combustible, pese a que la actividad de las empresas ha vuelto a la normalidad tras el año de pandemia.

La escalada de los costes directos de las operativas, junto a la morosidad y la competencia desleal, lastran a los transportistas, según refleja una encuesta realizada por la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET) para valorar la situación del sector y las previsiones para el segundo semestre de 2021.

El precio del gasóleo se ha situado en los 1,206 euros por litro en mayo, lo que supone un crecimiento del 22 % con respecto al mismo mes del año pasado y "pone en jaque" la continuidad de las empresas de transportes.

Según el presidente de FVET, Carlos Prades, solo a través de la imposición específica sobre el combustible, los transportistas aportan más de 15.000 millones de euros a las arcas del Estado, a la que ahora se añade un gravamen más como el pago por uso de la carretera.

"Somos un sector estratégico, nuestro crecimiento y actividad no puede depender de condicionantes políticos", ha manifestado.

Los transportistas califican con un "suficiente" el estado actual del sector, y 6 de cada 10 señala la morosidad como otro de los principales lastres, con un plazo medio de pago a las empresas transportistas entre 90 y 120 días.

Prades considera que el nuevo régimen sancionador impulsado por el Gobierno central no supondrá el fin de esta problemática puesto que se han establecido "sanciones laxas, que no desincentiven a los intermediarios y cargadores de transporte en estas malas prácticas".

La competencia desleal, según un 56,7 % de los encuestados, es otro de los problemas que afecta a la viabilidad de las compañías, junto a la elevada fiscalidad (así lo piensa el 40,2 %) y la falta de chóferes (el 36,1 %).

Los asociados también han hecho balance del impacto de la pandemia del coronavirus en las empresas transportistas: más de la mitad ha reducido su actividad al menos un 25 % en 2020 y, de ellos, un 22,7 % ha sufrido un descenso entre el 25 % y el 50 %.

Los vinculados al comercio y la actividad industrial y textil han sido de los más afectados y una de cada cuatro empresas tuvo que recurrir a un ERTE el año pasado para hacer frente a las circunstancias impuestas por la pandemia.

No obstante, hoy en día la práctica totalidad de los encuestados afirma que los empleados ya no continúan en esa situación.

El 84,4 % cree que, a pesar de ser un servicio esencial, la covid no ha reforzado al sector del transporte, puesto que "sigue enfrentándose a barreras".

La mitad de los encuestados afirma que, pese al repunte de actividad y de ingresos este año, estos no han sido relevantes y como máximo han supuesto un incremento del 25 % respecto a 2020, en que la actividad estuvo momentáneamente parada.

De cara al segundo semestre, los asociados han valorado con un "aprobado" las perspectivas de negocio, si bien ello no quiere decir que afronten problemas que dificultan la rentabilidad de las empresas, según el secretario de la Federación, Carlos García.

En el sector del transporte existen 14.800 empresas en la Comunitat Valenciana en las que trabajan más de 94.000 profesionales.