EFEValència

Profesionales del sector de espectáculos han recorrido el centro de València para denunciar que están al borde del colapso por la crisis de la covid-19 y pedir que las Administraciones públicas tomen medidas urgentes para garantizar la supervivencia del sector.

En la protesta, convocada de forma simultánea en 28 ciudades españolas por el movimiento Alerta Roja, dentro de su campaña #alertaroja #hacemoseventos, han participado 400 personas, las máximas permitidas debido a la pandemia.

Entre ellas, se encontraban los cantantes José Manuel Casañ (Seguridad Social), Carlos Segarra (Los Rebeldes), y Nacho Mañó (Presuntos Implicados), han afirmado a EFE fuentes de la organización.

La manifestación, que estaba convocada a las 19.30 horas, ha partido desde la plaza Alfonso el Magnánimo (Parterre) y ha recorrido varias calles hasta llegar a la plaza del Ayuntamiento, donde está previsto que se escenifique el S.O.S. del sector y se lea un manifiesto conjunto.

Los participantes en esta marcha, que han tenido que registrarse previamente para obtener un ticket de asistencia como medida de prevención frente al riesgo de contagio de la covid-19, han desfilado por las calles el centro de València con 280 "flycases" vacías, que son las cajas en las que se transporta el material para los espectáculos.

Al final de recorrido, estas cajas servirán para elaborar un mosaico gigante con las letras S.O.S en la plaza del Ayuntamiento, cuyo edificio principal se iluminará en rojo como muestra de apoyo al sector, han destacado las mismas fuentes.

También está previsto iluminar en rojo, según los organizadores de la movilización, el teatro principal de València y el Palau de Les Arts, mientras que el Palau de la Música apagará sus luces por no disponer de iluminación en color.

En el manifiesto leído al finalizar la manifestación, estos profesionales reclaman que se les reconozca como un sector "especialmente perjudicado y prioritario" por la pandemia y piden la "reactivacio´n inmediata" de las agendas culturales y de eventos de las administraciones públicas.

Para los trabajadores autónomos, reivindican la prórroga de la prestación especial por cese de actividad, hasta su reactivación con una recuperación del 100 % de aforos, a los que continúan con su actividad paralizada, con exención al 100 % de la cuota del RETA, y posibilidad de acceso reduciendo el requisito de la disminución de ingresos al 30 % en relación con los mismos trimestres del año anterior. Además, una cotización escalonada según días trabajados.

Piden también el reconocimiento de cese de actividad Extraordinaria por fuerza mayor a los trabajadores autónomos con menos de 2 años de alta en el RETA y la reducción del tipo impositivo y/o establecimiento de deducciones en la cuota del IRPF.

En el caso de los trabajadores por cuenta ajena, durante el periodo de inactividad y hasta que se reactive con una recuperación del 100 % de los aforos, "no verán consumido su derecho a prestaciones y/o subsidios, teniéndose en cuenta el carácter retroactivo de esta medida desde el 14 de marzo del 2020".

Para las empresas, reclaman la recuperación de los ERTE por fuerza mayor total con exención del 100 % de las cotizaciones en seguridad social, hasta que sea posible trabajar con el 100 % de los aforos, y mantener la prestación de todo el personal afectado por un ERTE en el 70 % de la Base Reguladora.

También la reducción del tipo impositivo del Impuesto de Sociedades para los ejercicios 2020 y 2021, y aplazamientos excepcionales sin garantías en deudas tributarias de cualquier cuantía, a 18 meses sin intereses.

Para el conjunto del sector, piden el establecimiento de ayudas directas a autónomos y empresas que acrediten una disminución del volumen de ingresos superior al 50 % en relación con el ejercicio anterior, vinculadas o no a la inversión realizada en ejercicios anteriores y al nivel de endeudamiento.

Asimismo, solicitan la aplicación del IVA reducido en los sectores vinculados a la industria cultural, del espectáculo y turismo de congresos, reuniones, incentivos y eventos (MICE); y una moratoria en créditos ICO hasta la reactivación de la actividad entendida como la recuperación del 100 % de los aforos.