EFEBenidorm (Alicante)

La patronal Hosbec achaca a las huelgas y conflictos en aeropuertos británicos y europeos, al "repunte" de "la séptima ola" del covid, a la "alta inflación" y a la "complicada situación económica" que los datos de ocupación hotelera de la segunda quincena de junio pasado no se acerquen a los registros de 2019 como preveía.

Destinos como Benidorm han registrado unos seis puntos menos de ocupación media en la segunda quincena de junio en comparación en el mismo periodo de 2019, quedándose este año en un 84 %.

El mejor dato lo obtiene Valencia, con un 86,7 % de ocupación, pero aún se queda a más de tres puntos de los registros prepandémicos.

La Costa Blanca (sin contar Benidorm) sí consigue cumplir con la expectativa y con ocupaciones del 80,1 %, gracias en gran medida al mercado nacional, rebasando en algo más de un punto las ocupaciones de 2019.

En un comunicado, Hosbec ha señalado que "los destinos de la Comunitat Valenciana se mantienen fuertes”, aunque ha precisado que "la posibilidad de igualar los datos de 2019 se retrasa”, por lo que, en su opinión, el sector y las administraciones tienen todavía “mucho trabajo de reconstrucción por delante”, pues la crisis no ha sido por el momento superada.

Las previsiones para la primera quincena de julio siguen esta misma tónica. Benidorm tiene reservado el 81 % de sus plazas hoteleras; Costa Blanca, el 73,1 %; Valencia, el 82,6 %, y Castellón, el 68 %.

"Todavía quedan muchas camas por vender, aunque los colchones de reservas actuales invitan al moderado optimismo”, según los hoteleros, quienes esperan “ir recuperando terreno a los datos de 2019 durante las próximas semanas”.