EFEValència

Las carreteras del futuro serán más seguras y podrán crear música para advertir a los conductores de un peligro o de su exceso de velocidad, convertir los vehículos en fuentes de energía para encender las farolas, revelar el peso de un camión y cargar automáticamente los vehículos eléctricos.

Así se desvela en un estudio, a cuyas conclusiones ha tenido acceso EFE, que proyecta cómo serán las carreteras en un futuro no muy lejano en el que participan el Grupo de Redes de Computadores-DISCA de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), la Universidad de Zaragoza, el Centro Universitario de la Defensa y la Universidad Nacional de Tsing-Hua (Taiwán).

Estas vías nada tendrán que ver con las actuales, pues habrá cruces inteligentes e incorporarán avanzados sensores y dispositivos de comunicación que permitirán reducir al máximo los tiempos de rescate en caso de accidente, e incluso "hablarán" con conductores para avisarles de forma automática de sus infracciones al volante.

A principios de este año, publicaron un completo estudio sobre los últimos avances y proyectos tecnológicos que se están llevando a cabo en todo el mundo, en los que destacan diez innovaciones que revolucionarían la manera de desplazarnos y la idea que tenemos actualmente de carreteras.

En su estudio, el equipo analizó proyectos que se están llevando a cabo en países como China, Reino Unido, Suecia, Japón o España. En todos ellos, hay un denominador común: las carreteras ya no son una simple infraestructura física, para transportar personas o mercancías, sino que se convierten en una superautopista de la información, “con unas prestaciones de comunicaciones e inteligencia inimaginables hace décadas”, señala el profesor de la Universidad Nacional de Tsing Hua y miembro de la Real Academia Británica de Ciencias, Chai K. Toh.

Para Toh, considerado el padre de las redes inalámbricas sin infraestructuras (Mobile Ad Hoc Networks), en veinte años, las carreteras tal como las conocemos hoy en día no existirán, dejarán de ser elementos completamente pasivos para convertirse en activos.

“Comenzarán a transformarse en carreteras inteligentes, con farolas inteligentes, intersecciones inteligentes, señales de tráfico inalámbricas que proporcionarán información a los conductores, tendrán sistemas de detección automática de accidentes, así como de asistencia rápida de emergencias, entre otras novedades”, destaca el profesor Toh.

"Las carreteras son cada vez más inteligentes, nada tienen que ver las infraestructuras de hace 30 años con las actuales y mucho cambiarán también a lo largo de las próximas décadas", ha asegurado a EFE el investigador del Grupo de Redes de Computadores DISCA de UPV y autor del estudio, Juan Cano.

Según ha explicado, "serán carreteras mucho más seguras gracias a los grandes avances de las telecomunicaciones, del 5G y de la computación en la nube, entre otras tecnologías" y "contribuirán a reducir el impacto medioambiental de los vehículos".

"Algunas de las carreteras que presentamos en el estudio parecen de ciencia-ficción, pero en absoluto lo son. En todas se está trabajando ya en algún lugar del mundo y todas ellas son viables tecnológicamente en nuestro entorno", ha sostenido.

En Japón ya hay más de treinta carreteras musicales repartidas por ciudades como Hiroshima, Shizuoka, Oita, Gunman y Hokkaido. En esta última, el Instituto de Investigación Industrial de la ciudad ha diseñado un proyecto en el que los vehículos se convierten en diapasones: "Con unos dispositivos de resonancia repartidos por la superficie de la carretera, a medida que se desplazan generan notas altas o bajas y, a su vez, música", ha explicado Chai K. Toh.

Ha añadido que en Corea del Sur, la carreteras generan acordes de una canción popular; en Taiwán, los coches que circulan a 50 km/h generan una melodía de "El Olivo"; y en la histórica Ruta 66 entre Alburquerque y Tijeras, en Nuevo México, escuchan la canción 'America the Beautiful' al alcanzar las 45 mph (72,4 km/h).

Sobre las carreteras de carga, capaces de nutrir de energía a los vehículos, son también una realidad en países como Corea del Sur, Suecia o Reino Unido.

Además son cada vez más los dispositivos que permiten conectar las autopistas con los vehículos, gracias a tecnologías como la V2X, V2V o VANET, y que advierten sobre peligros en la carretera, accidentes, congestión del tráfico e incluso detectan conductores potencialmente peligrosos.

También la tecnología puede contribuir a reducir los tiempos de respuesta en caso de emergencia y aumentar la seguridad en maniobras como adelantamientos, como hace uno de los últimos desarrollos de la UPV: una nueva aplicación que ofrece una mayor seguridad a la hora de adelantar a un camión u otro vehículo más grande.

"Instalada en los móviles, con la cámara trasera orientada hacia el parabrisas y con la pantalla hacia el conductor, se transmite automáticamente un vídeo capturado por el vehículo de delante al vehículo de detrás, que muestra el tráfico más adelante para que así pueda decidir si es seguro adelantar", ha explicado Cabo.

El investigador ha resaltado que la combinación de la información y las comunicaciones junto con el desarrollo de vehículos autónomos -coches y drones- permiten ya gestionar de forma dinámica y eficiente el tráfico, lo que redundará en una mayor seguridad.

"Además, los drones serán capaces de avisar de incidencias como accidentes, derrumbamientos o badenes a los vehículos que se vayan aproximando, mejorando así también la seguridad de conductor y los pasajeros", ha concluido.