EFEAlicante

El crecimiento económico de la provincia de Alicante muestra una ligera parálisis en el primer trimestre de 2019, según el Informe de Coyuntura Socioeconómica elaborado por el Instituto Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (INECA).

Así lo han expuesto el presidente de INECA, Rafael Ballester, y el director del informe, Francisco Llopis, en un balance de los tres primeros meses del año en la provincia.

Esta ralentización de la economía alicantina sigue la tendencia nacional, afectada por los principales interrogantes económicos provocados por el Brexit y las tensiones comerciales de la Administración de Donald Trump, así como por el contexto político español marcado por los diferentes comicios municipales, autonómicos y generales celebrados.

Ballester ha opinado que esta situación de "stand-by" en Alicante puede solventarse con un aumento en el tamaño del tejido empresarial y con procesos de innovación y formación que "serán las alternativas que permitan una diferenciación" con respecto al resto de empresas españolas.

Así, la provincia está a la "vanguardia en tecnología e innovación" pero necesita "reforzar" las iniciativas que se están desarrollando, tener oportunidades de empleo para el talento, sobre todo el joven, y que las administraciones apoyen e inviertan para "mejorar el ecosistema empresarial".

En este mismo sentido, Llopis ha afirmado que "el tejido productivo se ha consolidado" y que la "verdadera oportunidad" para la provincia de Alicante es que cada empresa incorpore una estructura digital que supondría un "salto cualitativo y cuantitativo".