EFEValència

Las grandes superficies de la Comunitat Valenciana asociadas a la patronal Anged han reabierto este lunes al público envueltas en un ambiente de emotividad, con las medidas de control de aforo y desinfección exigidas, y con una afluencia ligeramente menor que cualquier otro primero de junio.

Así lo ha explicado a EFE el portavoz de Anged en la Comunitat Valenciana, Joaquín Cerveró, que ha explicado que los clientes han recibido la apertura con aplausos e incluso abrazos, que se han tratado de evitar, y los trabajadores muy emocionados "tras haber sufrido un ERTE durante los últimos dos meses y medio".

"Más allá de lo comercial, todos teníamos ganas de volver a la vida cotidiana y esto es un paso más. Poder ir a un centro comercial o a grandes superficies a hacer tus compras produce una sensación de emoción y alegría", ha asegurado.

Respecto a la afluencia, ha advertido de que carecen de datos pero parece que ha sido "ligeramente inferior a lo normal pero muy cerca de la afluencia del año pasado", con "la sensación de ser un día normal de primero de junio".

Ha explicado que en Murcia, que llevan una semana de anticipo, la afluencia ha sido entre un 10 y un 15 % por debajo de la misma semana del año pasado y, según Cerveró, esperan lo mismo en la Comunitat aunque ha sostenido que "las sensaciones son buenas".

Sobre las medidas higiénicas y de seguridad ha incidido en que además de la obligación del uso de mascarillas, cada empresa ha adaptado la forma de control del aforo, para evitar que se supere el 40 % del mismo, la mayoría mecanizado con contadores de entrada y salida.

"Pero eso no es suficiente porque en algunos sitios o plantas puede darse una exceso de concentración y en esas zonas sensibles o plantas concretas también se controla la cantidad de gente, bien de forma mecánica o manual", ha añadido.

Además, los centros dan mensajes por megafonía, tiene cartelería informativa y señalética en el suelo, además de medidas de desinfección para ropa, calzado o electrodomésticos con diferentes mecanismos como una cuarentena de 48 horas en lugares aislados y ventilados, vapor a altas temperaturas, luz ultravioleta u ozono.

Cerveró ha lamentado que "se hayan perdido dos semanas" porque la pretensión era haber abierto con la fase 1 porque con los grandes supermercados de alimentación "se ha demostrado que no ha habido problemas de higiene ni distanciamiento".

"Han sido dos meses y medio con una merma económica importante y ha quedado patente que el resto podía abrir como de hecho han hecho los países del entorno como Portugal, Italia, Francia o Alemania, en los que cuando han abierto, lo ha hecho todo el comercio", ha añadido y ha concluido que, no obstante, están "ilusionados de poder volver a la normalidad". EFE

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