EFEValència

Les Corts Valencianes han aprobado este miércoles, con el voto en contra del PP, la modificación de la Ley de Comercio para incluir en ella el pacto de horarios comerciales alcanzado por el Observatorio del Comercio el pasado mes de diciembre tras dos años de negociaciones.

Este pacto, que ha contado finalmente con el respaldo parlamentario del PSPV y Compromís y la abstención de Ciudadanos y Podem, establece que los comercios podrán abrir 38 festivos al año en las cinco zonas de gran afluencia turística de València y en la ciudad de Alicante, y once días en el resto de la Comunitat.

Además, se abrirán los comercios 40 días entre el 15 de junio y el primer domingo de enero (después de Reyes) en Finestrat, Torrevieja, Alborache, L'Alfàs del Pi, Benissa costa, Orihuela costa y Pilar de la Horadada costa.

Para el resto de la Comunitat Valenciana, en 2018 se abrirán once días: 7 de enero, 18 de marzo, 1 de abril, 1 de julio, 25 de noviembre y 2, 8, 16, 23 y 30 de diciembre, además del primer día de rebajas de julio.

Los grupos que respaldan el pacto han defendido que se trata de un pacto surgido de los principales actores del sector, que vienen a cerrar una polémica abierta desde hace dos décadas.

La diputada socialista Toñi Serna ha reconocido que "la solución ha sido francamente complicada" porque la ley vigente "nunca fue del todo pacífica ni aceptada por el sector".

"El comercio es un sector tradicional, confluyen muchos actores con intereses muy dispares, con modelos absolutamente contrapuestos que además tienen plena incidencia en la sociedad por el número de trabajadores y sus derechos laborales. Tras años de enfrentamientos, la mayoría del sector ha sido capaz de alcanzar un acuerdo y ver cumplidas sus aspiraciones, por eso debemos apoyar este nuevo marco", ha añadido.

Teresa García, de Compromís, ha considerado que este pacto viene a cerrar una polémica abierta desde 1996, "agravada en 2013 con la aprobación, por parte del PP, de las zonas de gran afluencia turística sin consenso".

"Este es un acuerdo histórico, madurado en la sociedad civil, que ha requerido dos años y la puesta en común de veintiuna asociaciones. Hoy se traslada a Les Corts por lectura única para que pueda ser aprobado lo antes posible, como solicitó el conseller", ha añadido.

A su juicio, este pacto aporta seguridad jurídica al comercio y "garantiza la retirada de contenciosos entre el sector y la Administración".

Para el diputado del PP José Salas, la lectura única ha supuesto una "imposición del Consell, negando la participación ciudadana y la posibilidad de presentar enmiendas".

"No puedo felicitarles por este acuerdo que, tras dos años, no deja satisfecho a nadie y que ha enfrentado a comerciantes con sus asociaciones, algo insólito hasta ahora", según Salas.

"El acuerdo ha llegado por aburrimiento del sector, para que, por fin, los consumidores sepan cuándo se abre y cuándo no, pero esto es pan para hoy y hambre para mañana, porque no se pueden poner puertas al desierto", según este diputado.

Salas ha advertido de que los vecinos de municipios del sur de la Comunitat podrán ir a comprar a Murcia y que el resto podrá optar por el canal de venta en internet.

Ciudadanos, que firmó junto al PSPV y Compromís la petición para que se tramitara el pacto de horarios comerciales en Les Corts, ha defendido "un nuevo marco que establezca compensaciones salariales para quienes trabajen en festivo y fomente el derecho al descanso al menos un día del fin de semana".

"Respetamos el acuerdo porque lo han hecho los actores, pero no es tan monolítico como lo anunció el Consell ni el procedimiento para su aprobación ha sido el adecuado", ha apuntado la diputada Rosa García.

Para Jordi Alamán, de Podemos, el acuerdo solo supone un "avance a medias" y ha cuestionado que se dé "carta de naturaleza a un escenario de libertad horaria que no implica necesariamente más ventas ni más contratación, que da la posibilidad de permutar un domingo trabajado por un lunes libre, devaluando así el fin de semana y el trabajo realizado".

"La transformación del sector no puede quedarse a medias. No vamos a ser cómplices, seguimos comprometidos en una verdadera mejora, sin limitaciones a la baja de los derechos sociales, en la que la libre competencia vaya pareja al reconocimiento de los derechos sociales", según Alamán.