EFECastelló

Los empresarios de la Asociación Nacional de Fabricantes de Fritas, Esmaltes y Colores Cerámicos (ANFFECC) han criticado el aumento del precio de la energía registrado este mes de junio que, junto al incremento experimentado por las materias primas y los derechos de emisión de CO2, suponen una merma en la rentabilidad y competitividad de las industrias del sector.

Durante la asamblea general de la entidad, celebrada por videoconferencia, el presidente, Joaquín Font de Mora, ha expuesto las actuaciones realizadas durante el último año con el fin de dar solución a los problemas ocasionados por la pandemia, que "afortunadamente se han ido solventando a pesar de las restricciones de movilidad".

Según Font de Mora, "las ventas han ido en aumento progresivamente, pero el incremento de costes de materias primas y energía supone una dificultad añadida para el sector”.

Ha indicado que en los últimos meses “los precios de las materias primas y la energía (gas, electricidad) han ido en aumento, así como los costes de los fletes”, y si a todo ello se añade el incremento de precios de los derechos de emisión de CO2, que en pocos meses han pasado de 30 euros/tonelada en diciembre a los actuales 52,80 euros o la amenaza de la aprobación del Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sistema Eléctrico “nos encontramos ante una serie de amenazas que merman nuestra rentabilidad y competitividad en un momento difícil, pues a nivel internacional la economía no se ha recuperado todavía de los efectos de la pandemia”.

Ha recordado que desde el Clúster cerámico “se están manteniendo una serie de reuniones institucionales, tanto con los ayuntamientos de localidades con industria cerámica, como con la Generalitat valenciana y los Ministerios de Industria y Transición Ecológica para que las necesidades de la industria  sean tenidas en cuenta y consideradas como una prioridad".

 Durante la reunión se ha expuesto los esfuerzos realizados por la industria para reducir emisiones, pues se ha logrado un 45 % de reducción en los últimos 15 años, pese a que no se cuenta todavía con una tecnología y una fuente de energía viables que permitan la descarbonización total del sector, por lo que es imprescindible contar con apoyo institucional para desarrollar esos proyectos.