EFEValència

Varios miles de agricultores (10.000 según los organizadores, 3.500 según las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad) y alrededor de 400 tractores han colapsado el tráfico del centro de València con una multitudinaria protesta bajo el lema "Prou d'enganyar als agricultors" (Basta ya de engañar a los agricultores), convocada por Asaja, La Unió de Llauradors y UPA.

Esta manifestación, que se repite en otras ciudades españolas, exige al Gobierno que persiga la venta a pérdidas, en la que, según las principales organizaciones agrarias, incurren las grandes superficies comerciales; que se amplíen los fondos para seguros, que se habiliten depósitos para crisis, que se exijan controles fitosanitarios y laborales a los países exportadores, y que se estudie el impacto de los acuerdos comerciales con terceros países.

La marcha, en la que han participado cargos públicos del PSPV-PSOE, PP, Compromís, Ciudadanos y Unides Podem, se ha visto obligada a adelantar la cabecera debido a la gran afluencia de manifestantes.

La mayoría de los asistentes a la protesta han sido pequeños propietarios, algunos de los cuales portaban cruces adornadas con naranjas y crespones negros, y pancartas con lemas como "La agricultura se va a la sepultura" o "Hemos perdido todo, hasta el miedo".

Antes del inicio de la marcha, representantes de las organizaciones agrarias de la Comunitat han reclamado "medidas inmediatas" para proteger al pequeño y mediano agricultor y frente al "dumping social" de terceros países.

El presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja), Cristóbal Aguado, ha valorado la "histórica" movilización de este viernes con "más tractores y personas que nunca en València", además de contar con el respaldo y solidaridad del mundo cooperativo y de colectivos sociales, económicos y sindicatos.

Aguado ha criticado que se favorezca a grandes fondos de inversión extranjeros que ofrecen "salarios de esclavos para destruir la agricultura europea, española y valenciana por el dumping social" y ha reclamado a los políticos de todos los partidos "cambiar su posición y comenzar a atender las necesidades del campo".

El secretario general de La Unió de Llauradors y Ramaders, Carlos Peris, ha destacado ´que la "multitudinaria" protesta responde a que han llegado a "una situación límite. No somos capaces de tener un ingreso de nuestras explotaciones porque toda la cadena de valor se centra en grandes suministradores y los grandes supermercados están acaparando ese valor".

El secretario de UPA Comunitat Valenciana, Ricardo Bayo, ha asegurado que en los últimos 25 años han ido "de mal en peor y no se ha subido ni un céntimo" el valor de los productos agrarios, mientras gastos como la luz, el gas, los fertilizantes o el agua "han subido. Queremos precios justos para nuestro producto. Para ello hay que cambiar la ley de la cadena alimentaria, prohibir la venta a pérdidas y las prácticas abusivas".

En representación del PSPV-PSOE, el diputado autonómico y portavoz de Agricultura, David Calvo, ha expresado su apoyo a una causa que considera "totalmente justa", aunque ha señalado que "no es una crisis puntual, sino estructural, que viene de hace décadas".

En representación del PP han acudido, entre otros, la vicesercretaria sectorial y exministra de Medio Ambiente, Elvira Rodríguez, y la presidenta del PP regional, Isabel Bonig.

"No es casualidad que tanta gente en toda España esté saliendo a la calle. Es necesario que el ministro de Agricultura ejerza su liderazgo frente a otros miembros del Gobierno, porque parece que sólo se han reunido con los agricultores cuando han salido a la calle. Estamos en una situación excepcional", ha subrayado Rodríguez.

El síndic de Ciudadanos, Toni Cantó, ha lamentado que "los campos se están abandonando y es absolutamente indignante que los agricultores no puedan vivir de su trabajo".

El diputado de Compromís, Joan Baldoví, ha afirmado que "los verdaderos protagonistas hoy no deberíamos ser los políticos, sino los agricultores. La política debe tomar nota y escuchar, después de tantos años de abandono".

En este mismo sentido, la diputada de Podem Beatriu Gascó ha señalado que "la solución la están dando los propios productores del sector primario desde hace ya casi 30 años y se llama soberanía alimentaria. No podemos tratar del mismo modo los alimentos que los electrodomésticos, los coches o la tecnología".

El diputado autonómico de VOX, José Luis Aguirre, ha lamentado que "no se pueda impedir la importación de naranjas de Sudáfrica, Marruecos o Egipto y del resto de países que no pertenecen a la UE, y que además, no cumplen las condiciones fitosanitarias que se exige a las nuestras, están producidas con mano de obra barata y su transporte es altamente contaminante".