EFEValència

El presidente de la patronal valenciana CEV, Salvador Navarro, asegura que las empresas deben trabajar para que el día después de la crisis sanitaria sea "lo menos doloroso posible y lo menos largo en el tiempo" y centrarse en actuar para, al llegar el momento, reactivar la economía "por todos los medios".

Con un 80 % de los expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) concentrado en el sector servicios, el último decreto del Gobierno de paralizar las actividades no esenciales, planteado a su juicio de manera "imprudente e irreflexiva", provocará un aumento de los ajustes de empleo por parte del sector industrial, afirma en una entrevista a la Agencia EFE.

Por eso, hace hincapié en que los ERTE son una situación temporal que sirven "para salvar a la empresa y los puestos de trabajo".

"La gente en desempleo está en una situación moralmente complicada pero es temporal, y por eso tenemos que centrarnos en que el día después haya trabajo y en dar seguridad, tanto por parte de los empresarios como por los políticos que, con sus mensajes, no pueden ser errantes", asegura.

Navarro insiste en que hay que dar seguridad a los trabajadores para que sepan que, más tarde o más temprano, volverán a su puesto de trabajo, aunque reconoce que esta crisis sanitaria tendrá un coste para el empleo -para los desempleados y para los que están en activo, porque tendrán que asumir el coste que los primeros no pueden- y para la sociedad en general.

Critica cómo tomó el Gobierno la decisión del último decreto, "un sábado y sin publicarlo hasta diez minutos antes de las cero horas, cuando hay muchas empresas que trabajan por la noche", pero no discute la decisión desde el punto de vista sanitario.

Sí le sorprende que no se consultara con la CEOE y señala que una cosa es lo que dice el BOE y otra cómo se aplican las medidas, cuando hay empresas que tienen que sacar los pedidos y cuyo fin es facturar y disponer de liquidez.

Según Navarro, si algo ha sacado el país adelante ha sido la exportación, junto con el turismo y la agroalimentación, entre otros sectores, y eso "no se puede cortar de raíz", de ahí la petición de moratoria por parte de las organizaciones empresariales, que minimizaría "la psicosis absoluta que ha originado la decisión del sábado".

También lamenta "la poca sensibilidad" del Ejecutivo hacia el tejido empresarial porque "parece -critica- que nos dediquemos a destruir empleo y a maximizar el beneficio", y censura que se haya enviado a los profesionales sanitarios a su trabajo sin los debidos equipos de protección, algo que habría sido ampliamente criticado si lo hubieran hecho las empresas.

Todo lo contrario, defiende: los empresarios son "parte de la sociedad civil" y tienen "la visión del interés general".

Muestra su desacuerdo en la tardanza en facilitar medidas de aplazamiento de cargas tributarias a las empresas y en la puesta en marcha de las líneas ICO, porque su inmediatez habría supuesto "cierta tranquilidad" para tomar decisiones a medio plazo, precisa Navarro en relación a los ERTE.

Sería mucho más efectivo que se pudiera aplazar el pago de esas cargas "a X meses", y en una segunda fase acudir a pedir los créditos a la banca porque de esta manera se actuaría, dice, desde las empresas sin precipitación y con "un grado inferior de psicosis".

El presidente de la patronal expone su coincidencia con el president de la Generalitat, Ximo Puig, de flexibilizar la paralización de la actividad pues "no es lo mismo" para una actividad de servicios que para una industrial como la construcción, la cerámica o la automoción.

Navarro defiende la necesidad de acortar las cadenas de suministro y dar valor al territorio valenciano, que dispone de unas infraestructuras de primer rango como el puerto de Valencia y una industria que puede aportar mayor valor añadido.

La adaptación de algunas industrias para fabricar elementos de protección para el sector sanitario está demostrando precisamente "la capacidad empresarial e industrial" de la Comunitat Valenciana.

Y opina que ahora también es el momento de seguir hablando de la financiación autonómica, ya que la Generalitat tiene que "ser financieramente potente" para afrontar situaciones como la actual.

"No puede pasar como en 2008, cuando se recortó a los ciudadanos y a las empresas" y es "vital" que ahora no falte liquidez al sector empresarial puesto que una empresa "tarda mucho en crearse y en consolidarse pero muy poco en caer", advierte.