EFEValència

La vicepresidenta y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, ha afirmado que la reducción de la jornada laboral a 32 horas manteniendo el salario es una medida "profundamente feminista", que permite "corregir desigualdades forjadas por la división sexual del trabajo, base de la sociedad patriarcal".

Oltra ha participado este viernes en la primera cumbre internacional sobre la jornada laboral de cuatro días, junto con la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, donde ha reivindicado que en la agenda política del siglo XXI "el derecho al tiempo ocupa un papel central".

La reducción de la jornada laboral "debe formar parte de la respuesta justa para afrontar la realidad del trabajo en la actualidad, la lucha contra el cambio climático, la igualdad entre mujeres y hombres, la desafección política y el aislamiento social en una sociedad hiperconectada", ha manifestado.

Oltra ha sostenido que reducir la jornada laboral manteniendo el salario es una medida "profundamente feminista" porque supone "poner la vida, en todas sus dimensiones, en el centro", y porque permite superar desigualdades laborales históricas entre hombres y mujeres.

A su juicio, a pesar de que la equiparación de los permisos de nacimiento y adopción entre mujeres y hombres ha supuesto "un avance histórico", ahora se debe avanzar en su "irrenunciabilidad", y ha explicado que después del permiso de nacimiento, adopción o acogimiento "hay un 38 % de mujeres que se acogen a alguna medida de reducción de la jornada, mientras que solamente lo hacen un 4% de los padres".

La vicepresidenta se ha mostrado convencida de que reducir la jornada laboral "beneficiará a estas mujeres que hoy lo hacen perdiendo poder adquisitivo, libertad y renunciando a mejoras laborales en el futuro. Pero también mejorará la vida de los hombres que podrán dedicar el tiempo liberado a la crianza, los cuidados y otro tipo de actividades a las que hoy el patriarcado les niega".

Oltra se ha mostrado convencida de que la reconstrucción tras la pandemia "es una oportunidad perfecta para imaginar y construir un mundo diferente" se pueda, que lleve aparejado una transformación del modelo productivo donde se pueda "trabajar menos para vivir más".

La propuesta de reducción del tiempo del trabajo requiere "un debate serio, honesto y sin apriorismos", en el que se tengan en cuenta los datos, pero también "la empatía y los vínculos sociales, porque "no hay economía sin econovida", ha declarado.

La vicepresidenta ha apuntado que mientras en el año 2000 la riqueza personal de los "milmillonarios" equivalía al 4,4 % del PIB mundial, en 2021 esta cifra había crecido hasta un 14 % y a pesar de ello "siguen siendo las rentas del trabajo quienes sostienen el Estado y sus servicios públicos", ya que el 75 % de la recaudación tributaria procede del esfuerzo de las familias trabajadoras.

Estos datos, a su juicio, evidencian que ha llegado el momento "de dejar de perder la vida en una partida trucada y negociar colectivamente otras normas de convivencia, justicia fiscal, políticas pre-distributivas que fomenten la igualdad de cuna, como puedan ser la renta básica universal o la herencia para todas, universalidad de los servicios públicos, poder en la negociación colectiva y reducción de la jornada laboral".