EFEValència

El quinto día de huelga de los tripulantes de cabina de la aerolínea irlandesa de bajo coste Ryanair ha dejado por el momento cinco aviones que han salido con retraso del aeropuerto de Alicante y otros dos desde Valencia, en una jornada que continúa con 28 vuelos cancelados hasta las 13.00 GMT y 54 con retrasos en las salidas, y 70 en las llegadas en toda España.

Así lo ha informado este jueves el sindicato USO, uno de los convocantes, que añade que las cancelaciones de vuelos que debían operar tripulantes de cabina españoles se deben a que la aerolínea, pese a que ha considerado servicios mínimos el 100 % de las rutas programadas para hoy en España, no ha citado a toda la tripulación.

En algunos casos, Ryanair los ha suplido con las guardias, "que han vuelto a ser abusivas" y mayores que las de un día normal, pero no han completado todos los vuelos, añade USO.

Según explica el sindicato, hay otro vuelo que figura como cancelado, pero que no tiene relación con la huelga, un Catania-Sevilla que debería haber llegado después de medianoche al aeropuerto andaluz, pero que estaba programado ayer.

"El sistema de máximo beneficio de Ryanair ha provocado cancelaciones y retrasos en cadena, y se prevé que, a su vez, estos vuelos ya afectados, con aviones que no han salido o han salido tarde, causen más retrasos y cancelaciones a lo largo del día", dice el sindicato.

Por otro lado, los 54 retrasos en las salidas se han repartido de esta forma: Barcelona y Palma de Mallorca (12); Málaga e Ibiza (6); Madrid y Alicante (5); Sevilla y Santiago de Compostela (3) y Valencia (2).

Gerona es la única de las 10 bases españolas de Ryanair que no ha tenido retrasos hasta el momento.

La huelga de los TCP de Ryanair en España,que comenzó el pasado 24 de junio, no tuvo apenas impacto ese día después de que la compañía impusiera unos servicios mínimos del 100 %, por lo que operó las 438 rutas que tenía programadas.

Los paros, convocados por los sindicatos USO y Sitcpla para los días 24, 25, 26, 27 y 30 de junio y 1 y 2 de julio, pretenden obligar a Ryanair a cerrar el convenio del sector, entre otros objetivos.