EFEBarcelona

Un total de 228 empleados de CaixaBank se han adherido al plan de prejubilaciones abierto por la entidad para aquellos empleados de 58 o más años que trabajan en las provincias de Barcelona y Teruel, unos trabajadores que abandonarán la entidad el próximo 1 de abril.

Fuentes de CaixaBank han precisado a Efe que esta es la cifra final de adheridos al plan de desvinculaciones voluntarias de la entidad una vez acabado el plazo para acogerse a esta medida.

CaixaBank pactó a finales de enero con los sindicatos UGT y SECB un plan de prejubilaciones por el cual los adheridos recibirán el 70 % de su retribución fija bruta anual hasta que puedan prejubilarse.

El número de empleados que cumplían los requisitos de edad para apuntarse a este plan de prejubilaciones era de 376, si bien el banco asumió desde un principio que el número de solicitudes sería menor, en torno a las 200 personas.

Durante una conferencia con analistas para comentar los resultados de 2019, los directivos del banco estimaron en unos 100 millones el coste para el banco de este plan de prejubilaciones teniendo en cuenta que unas 200 personas se apuntaran al plan.

La entidad abonará a estas 228 personas el convenio especial de la Seguridad Social y también les continuará efectuando aportaciones al plan de pensiones, entre otros detalles.

CaixaBank anunció a mediados de enero este plan, exclusivamente dirigido a empleados de 58 o más años de las provincias de Barcelona y Teruel, que son las dos únicas que quedaron fuera del ERE pactado en mayo del año pasado para 2.023 empleados.

CaixaBank no incluyó a estos dos territorios en el ERE al considerar que faltaba personal en dichas provincias.

Con este plan, dio la oportunidad a empleados de dichas provincias de acogerse a un desvinculación voluntaria incentivada y, en paralelo, anunció que preveía realizar contrataciones en Barcelona, principalmente de perfiles jóvenes, para rejuvenecer la plantilla.