EFEValencia

El Levante despidió este martes con un empate ante el Leganés en el Ciutat de València un año 2017 en el que logró un brillante ascenso a Primera División liderado en el banquillo por Juan Ramón López Muñiz y sobre el terreno de juego por los veintiún goles marcados por el delantero Roger Martí.

El final de año ha estado marcado por una discreta racha en los últimos doce partidos de Liga, que han colocado al equipo valenciano tan cerca del descenso como de los puestos europeos, aunque este 2017 será recordado por el gol de Sergio Postigo ante el Real Oviedo (1-0) que certificó matemáticamente el ascenso de categoría.

A lo largo de 2017 el Levante ha disputado veinticuatro partidos en Segunda División, con un balance de catorce victorias, cinco empates y cinco derrotas, y en Primera ya ha jugado diecisiete partidos de Liga con tres victorias, nueve empates y cinco derrotas.

El equipo arrancó el año de manera fulgurante, con cuatro victorias seguidas y un paréntesis con la derrota en Alcorcón (2-0) que precedió a una brillante racha de siete victorias y dos empates con la que se plantó a principios de abril virtualmente ascendido a Primera División.

A partir de entonces, tras ser líder desde la cuarta jornada del campeonato y hasta el final, sólo faltaba saber cuándo y dónde subiría. La derrota en Getafe (2-0) y los empates consecutivos ante el Reus (0-0) y Cádiz (1-1) sólo aplazaron la fiesta al 29 de abril en el Ciutat de València.

Con un estadio lleno y una hinchada entregada, el gol de Postigo al rematar con la cabeza un tiro de esquina en el minuto 55 del partido ante el Oviedo colocaba al Levante matemáticamente en Primera División a falta de seis jornadas para la conclusión de la temporada.

El Levante pudo disfrutar hasta el final de temporada en busca de otros trofeos: fue campeón de Segunda, el meta Raúl Fernández se convirtió en el portero menos goleado de la categoría y Roger peleó por el 'pichichi' hasta el final pero una inoportuna lesión muscular le impidió alzarse con este título individual.

El director deportivo del Levante, Vicente Blanco 'Tito', también aprovechó el tiempo y planificó junto al secretario técnico, Carmelo del Pozo, y al entrenador la presente campaña.

Una de sus primeras decisiones fue la ampliación de contrato de Muñiz hasta 2019 y los fichajes de Antonio Luna, Enis Bardhi o Álex Alegría.

Tito y Muñiz habían defendido durante la temporada que el bloque que había triunfado en Segunda debía mantenerse por su nivel y doce jugadores siguieron en una plantilla que el Levante completó con otros tantos fichajes y la compra obligatoria al Granada del portero Oier Olazábal al conseguir el ascenso a Primera.

El verano, sin embargo, estuvo marcado por la grave lesión de rodilla de Roger Martí sufrida en julio y que, además de impedirle jugar hasta enero, obligó a la dirección deportiva a cambiar planes y firmar, tras frustrarse la negociación con el delantero gallego Lucas Pérez, a Nano Mesa en las últimas horas del mercado

A pesar de la escasa aportación de los nuevos jugadores, ya que en la primera alineación de Muñiz sólo había dos de los fichajes veraniegos, el equipo arrancó el curso de forma brillante: dos victorias y tres empates que le colocaron quinto clasificado tras haberse disputado cinco jornadas.

Sin embargo, los cuatro goles recibidos en la segunda parte del partido ante el Real Betis en Sevilla en la primera derrota de la temporada fueron una pesada losa para un equipo.

Las lesiones han sido otro hándicap en el inicio de la Liga, pues hasta veinte han sido los contratiempos sufridos, algunos tan graves como las roturas del ligamento cruzado de la rodilla padecidos en apenas un mes por Iván López y Álex Alegría, cuyas bajas cubrió el Levante con las cesiones de Enes Ünal, en noviembre, y la llegada ahora de Coke Andújar.

Pedro Zamora