EFEValència

Lucía Benavente es esa chica algo caótica que se esconde tras la marca Lucía Be y que ahora ha decidido cerrar un ciclo con la publicación de "Gracias, vida" (Lunwerg), un libro muy personal, narrativo y muy visual donde explora el duelo tras la muerte de su marido hace un año y medio.

En una entrevista con la Agencia EFE, esta diseñadora, empresaria, "influencer", escritora, dibujante y otras numerosas etiquetas más se define como "una contadora de historias" en cualquier área de su vida, desde los libros (este es el tercero que escribe) hasta sus dibujos e incluso su marca de moda y complementos, con la que en breve abrirá tienda en València, la ciudad donde se ha criado.

Tras once años viviendo a la sombra de Lucía Be -una identidad que le representa pero que no es ella, sino su empresa- ha decidido retomar el control de su vida; el primer paso ha sido escribir este libro y firmarlo con su verdadero nombre, Lucía Benavente, para poder cerrar esta etapa y a este personaje.

UNA VIDA MÁS ALLÁ DE UNA MARCA

Y es que, según señala, tras la muerte de su marido, el poeta Miki Naranja, a causa de un tumor cerebral en noviembre de 2020, se dio cuenta de lo expuesta que estaba su vida en las redes sociales, donde ella y su marca se confunden, y su cuenta personal de Instagram (@mrsluciabe) suma 108.000 seguidores.

"Me dio miedo verme tan expuesta", recuerda la también periodista, quien afirma que este libro es una especie de deuda que tenía con sus seguidores, pues ellos sabían lo que había pasado y esperaban que lo contara, y ella quería cerrar ese episodio. Pero quería hacerlo a su manera.

El resultado son 176 páginas en las que relata, a través de dibujos, textos, fotografías y collages, una parte de ese proceso y del duelo que ha atravesado. Todo lo demás, dice, aunque se puede intuir en el libro, se lo ha quedado para ella y su familia, y está muy contenta con el resultado.

"Este es un diario de aquel viaje que me llevó a descubrir y abrazar lo que soy, a perdonarme, a buscar incansablemente la belleza y la aventura y a gritar fuerte: Gracias, vida", recoge en el prólogo del libro.

AGRARRARSE A LA BELLEZA

Durante los meses de hospital, especialmente en aquellos últimos días, fue capaz de ver el amor de forma "muy física", e incluso de hallar belleza en una aséptica habitación, en un banco cercano al que escapaba y que fue su "salvavidas" o incluso en el mismo momento de la muerte.

"Vivir en un hospital es lo peor, pero o te agarras a la belleza y trasciendes un poco o si no estás muerto", asegura. Y eso es lo que hizo ella y lo que cuenta en su libro, pero aclara que no es un manual para superar el duelo, sino únicamente lo que ella ha vivido y lo que a ella le ha ayudado.

Esa dura experiencia le hizo replantearse y cambiar muchas cosas de su vida, entre ellas tomar la decisión de mudarse con sus cuatro hijos a València, donde vive su familia, para estar cerca del mar; descubrir nuevas aficiones, como el surf, o crear un grupo de música junto a su hermano.

Tras un año "muy intenso" a la vez que "interesante", y después de haberse abierto tanto y haber revivido toda esa época para escribir el libro, Lucía Benavente dice que le gustaría parar, descansar y recogerse un poco para poder tomar decisiones más conscientes y centrarse en su marca.

ORIGEN Y ORGULLO DE LUCÍA BE

Lucía Be nació hace once años en el cuarto de la plancha de una casa en un pueblo cercano a Madrid gracias a "los rollos" que su creadora contaba en un blog mientras trataba de ganarse la vida haciendo tocados de flores, y ha ido creciendo de la mano del relato asociado a cada producto o colección que ha salido al mercado.

"Dedicamos casi más tiempo al concepto que al diseño", reconoce esta emprendedora, creadora de los pintalabios "Red Monday", un labial rojo con el que los lunes "son menos lunes" o de las camisetas "Dramones" con las que hacer frente a esos dramas cotidianos y "Bonica", para que no te olvides de que lo eres.

Está orgullosa del equipo que ha logrado crear en esta empresa, formada en un 95 % por mujeres, donde trabajan más de una treintena de personas de forma directa y más de un centenar de forma indirecta. "Ese ha sido mi mayor éxito -proclama-, encontrar y crear un equipo muy fuerte".

Carla Aliño