EFEValència

Un jardín vertical compuesto por romero rastrero, ficus trepador y espliego, entre otras variedades de flora, permite a un colegio del barrio de Benicalap de València limpiar las aguas sucias de lavabos y duchas para reutilizarla como riego, además de reducir la temperatura y el consumo energético en las aulas.

Se trata de una iniciativa desarrollada por el Ayuntamiento de València en el marco del programa europeo Grow Green, un proyecto de 5 años que inyectará una inversión de 3,8 millones de euros al barrio de Benicalap con diferentes propuestas dirigidas a la lucha contra el cambio climático.

El programa desarrolla soluciones basadas en la naturaleza para responder a retos y necesidades de las ciudades en busca de la sostenibilidad y frenar el cambio climático y entre otras iniciativas, València probará también en este barrio un pavimento drenante que permitirá filtrar el agua de la lluvia para favorecer el ahorro en riego y aliviar los imbornales para evitar inundaciones.

El concejal de Emergencia Climática y Transición Energética de València, Alejandro Ramón, explica a EFE que el jardín vertical, instalado en el CEIP Ciutat del Artista Fallero, permite reutilizar las aguas grises, "las de lavarse las manos que siempre llevan parte de contaminantes por la suciedad y los jabones".

Esas aguas pasan por el jardín vertical y las plantas filtran los residuos y la materia orgánica, para que el agua que llega abajo sea "apta para regar o para otros usos secundarios por el filtrado natural".

Tras su paso por el manto verde que forman la variedad de plantes que lo integran, el agua se desinfecta antes de servir de riego para el huerto del colegio, en el que estudian cerca de trescientos escolares de educación Infantil y Primaria, en el que de momento hay dos naranjos y plantas aromáticas y esperan ampliar los cultivos.

Los procesos que transforman esas aguas grises en agua para riego se llaman fitorremediación (depuración de las aguas), desalinización y desinfección.

El Centro tecnológico LEITAT, especializado en ofrecer soluciones con un alto valor añadido a los retos tecnológicos demandados por las empresas y organismos y administraciones, ha sido el encargado de la instalación de este nuevo jardín.

Además, de romero rastreo, ficus trepador y espliego, el jardín del colegio Ciutat del Artista Fallero, está formado por la planta herbácea festuca azul, los truenos de venus, que le confieren un color lavanda; la versátil amor de hombre (tradescantia) y hierba de San Juan, conocida planta medicinal.

La instalación de este jardín en la fachada del colegio, además permite evitar la radiación solar, con lo que ello supone para la reducción de temperatura y de consumo energético en las aulas del centro.

El objetivo es que en los próximos dos años se haga una evaluación tanto del consumo energético y del agua que se ha ahorrado como de la evolución del propio jardín y si la experiencia es positiva, poder trasladarlo a otros colegios o edificios municipales.

La presidenta de la asociación del AMPA del colegio, Sonia García, indica a EFE que los padres están "muy contentos" de esta iniciativa que permitirá a los niños conocer el ciclo del agua, no malgastarla y usarla correctamente.

"Se van a hacer talleres y eso les va a permitir aprender mucho", resalta la representante de padres y madres, que valora que tanto el huerto como el jardín vertical van a "ayudar a concienciar a los niños en la vuelta a las cosas naturales".