EFEValència

El fotógrafo estadounidense Spencer Tunick, famoso por sus instantáneas de desnudos masivos en espacios públicos como la que inmortalizará este sábado en València, lamenta que los gobiernos conservadores vean "pornografía" en un desnudo artístico en lugar de una escultura, una pintura o una fotografía.

En una entrevista con la Agencia EFE, Tunick considera que el cuerpo humano es "un instrumento que se politiza fácilmente" y defiende que no controla a las personas sino que actúa como "un catalizador" de sus sueños y fantasías.

Tunick (Nueva York, 1967) se encuentra desde el martes en València, donde el sábado realizará una de sus ambiciosas fotografías en el marco del festival Intramurs, para la que ya se han inscrito más de 1.100 personas de más de una decena de países.

El artista ha elegido el centro histórico de la ciudad frente a la arquitectura moderna porque quería un espacio recogido y le interesa cambiar la imaginería del pasado y avanza que utilizará "más poses de lo normal" y más dinámicas, enfocadas al "empoderamiento de la mujer".

Defiende su trabajo porque "toca algunas teclas de la mentalidad de la gente" y genera cierta discusión en las familias, y asegura que ir en contra del desnudo humano es ir "en contra de la dignidad humana".

"Los gobiernos conservadores, al ver un desnudo, solo ven pornografía", denuncia Tunick, quien lamenta que sus responsables no liberen su mente de eso y confía en la que gente de esa tendencia ideológica pueda ver que lo que tienen delante es una escultura, una pintura o una fotografía.

A su juicio, el cuerpo es "un instrumento que se politiza fácilmente" y no se quiere que un artista pueda controlar a la gente, pero afirma que él no lo hace: "Soy un catalizador de sus sueños y sus fantasías artísticas".

Tunick afirma que la gente que suele posar en sus fotos son personas que tienen cierta sensibilidad por el desnudo y el arte, así como sujetos inteligentes y con ideas progresistas.

Tras afirmar que el actual es "un momento espectacular para ser un artista", asegura que le encantaría poder desarrollar alguno de sus trabajos en Asia, Washington DC o las islas Canarias, donde intentó realizar una de sus fotografías pero, según explica, las autoridades locales le dijeron que no.

También se ha encontrado con el rechazo de los gobiernos de Corea del Sur, Taiwan, Shanghái o Moscú, y destaca que aunque en València, el Ayuntamiento le ha dicho que sí, ha sido difícil lograrlo por el gran trabajo que ha supuesto y porque la negociación ha sido dura.

Sobre sus próximos proyectos, afirma que cada año se interesan por su trabajo seis o siete instituciones, pero sus instalaciones son siempre secretas hasta el último minuto, aunque si se consulta mensualmente su cuenta de la red social Instagram se puede conocer su siguiente acción.

El interés de Tunick por la fotografía de desnudos comenzó cuando estudiaba en la escuela de arte, donde le interesaban especialmente aquellos artistas que hacían representaciones o "performances" con desnudos en la última parte de la década de los 60, como Yayoi Kusama, y las esculturas de artistas como Claes Oldenburg y Richard Long.

"Después, simplemente, lo que hice fue combinar esas dos fuentes de las que bebía", reconoce este artista, quien realizará en València su tercer trabajo en España, tras los llevados a cabo en Barcelona y San Sebastián.