EFEValència

Un nuevo videojuego para tabletas y ordenadores personales protagonizado por un gato glotón y ambientado en la Navidad enseña los principios de una dieta equilibrada, qué alimentos son más saludables y se deben consumir con más frecuencia, y cuáles hay que comer de forma esporádica.

El juego educativo, creado por investigadores del Instituto ai2 de la Universitat Politècnica de València, también explica cómo repercute en el organismo un exceso y una baja ingesta de calorías, según la información de la UPV a la que ha tenido acceso EFE.

El protagonista del videojuego "Glutton cat" está durmiendo cuando, de repente, empieza a caer comida del cielo. Entonces el felino corre a comer todo lo que caiga al suelo, pero el jugador debe decidir qué alimentos permite que sean ingeridos o no.

Una vez el gato empieza a correr consume calorías que el jugador deberá reponer y, para ello, tiene que desechar la comida que no quiere que sea ingerida, tratando de que la cantidad y calidad de los alimentos se correspondan con una dieta sana.

El juego termina si el gato agota todas sus calorías y se desmaya, o si consume demasiadas calorías y engorda demasiado.

El investigador del Instituto ai2 José Luis Díez ha explicado que el juego educa de forma lúdica para aprender a comer de forma equilibrada a través de los principios básicos de la pirámide nutricional y la dieta equilibrada.

Ese es el objetivo del videojuego, que tiene un diseño "retro" que recuerda a los recreativos de los años 80 y una ambientación navideña, un periodo muy dado a los excesos con la dieta.

Al final del juego el usuario es premiado con una mayor o menor cantidad de puntos dependiendo de la calidad de su dieta y de los niveles de dificultad que haya logrado superar.

Con esos puntos podrá comprar mejoras que le ayudarán a superar más niveles de dificultad y le animarán a seguir jugando, según otro de los investigadores, Jorge Bondia, también del Instituto ai2.

El "Glutton cat" está dirigido a un público general pero también a pacientes diabéticos, en los que es muy positivo que sepan gestionar bien su dieta e interioricen buenos comportamientos.

El juego ha sido desarrollado utilizando Unity 3D y, en su última versión, su aspecto ha sido adaptado a las fechas navideñas, si bien está ideado para enseñar a niños y mayores la importancia de una dieta equilibrada en cualquier momento del año, según aclara su programador, Joaquín Gil.

Cuenta con la supervisión médica del endocrinólogo Paolo Rossetti y la nutricionista Alia García, del Hospital Francesc de Borja de Gandia.

A él se puede acceder desde el sitio web de divulgación científica y tecnológica sobre diabetes del Instituto ai2 de la Universitat Politècnica de València, tecnodiabetes.com.

Según José Luis Díez, el Instituto ai2 lleva doce años con la investigación biomédica de la diabetes tipo 1 y hace dos años lanzó una rama educativa para pacientes con esta enfermedad, con la intención de traducir a un lenguaje sencillo conceptos que tienen que conocer los pacientes crónicos para poder gestionar la diabetes.

El Instituto ai2 dispone de simuladores para el diseño de herramientas para el páncreas artificial -un sistema de dosificación automática de la insulina-, una tecnología por la que apuestan las grandes farmacéuticas y cuya primera versión se ha comercializado recientemente en Estados Unidos.

Gracias a esos simuladores, ya se diseñó un videojuego para pacientes diabéticos tipo 1 que se ha probado en talleres con niños y que consiste en diferentes escenarios que relacionan las cantidades de comida e insulina.

Este primer juego intenta transmitir la importancia de la cantidad y la calidad en la dieta, y está dirigido de forma más específica a pacientes diabéticos dentro de la línea del instituto de educación diabetológica.

Los investigadores están en contacto con algunos hospitales para determinar si este simulador es mejorable para ser utilizado de forma más autónoma -el niño debe utilizarlo con un padre o educador- o si es necesario algún cambio.

El Instituto ai2 desarrolla también robots que tienen en su interior un simulador de diabetes y que se comportan como un paciente con esta enfermedad, que también se utilizan en talleres.