EFEValència

Propuestas arriesgadas e innovadoras, destinadas a todos los públicos y donde tiene cabida cualquier tipo de arte son algunas de las señas de identidad de Teatro Círculo de Benimaclet, una sala independiente de pequeño aforo donde el espectador encuentra "algo diferente".

Teatro Círculo, que nació en el año 1994 y tras pasar por Velluters y por la Avenida del Puerto se instaló en 2014 en Benimaclet, estrenará el próximo 20 de diciembre una original propuesta en la que vecinos de este barrio valenciano que no han pisado nunca un escenario actuarán junto a actores profesionales.

"Teatre del poble per al poble" es el título de esta experiencia comunitaria, integradora e inclusiva a través del teatro que consiste en la lectura dramatizada de un texto de Enric Valor y en la que participan personas "de los 7 a los 77 años".

Nef Martínez, responsable del montaje técnico de los espectáculos del teatro y coprogramador junto a Miguel Ángel Cantero, asegura en una entrevista con la Agencia EFE que son un banco de pruebas para propuestas alternativas como esta, en la que se "han volcado los vecinos" del barrio.

Teatro Círculo programa al año entre 150 y 160 actuaciones en las que caben todas las artes, desde música, dramaturgia, baile, danza, poesía o perfomances, hasta exposiciones de escultura, pintura y fotografía, e incluso tienen una pequeña librería a la entrada del teatro, en cuya fachada también pueden verse grafitis.

Martínez considera una ventaja que el aforo sea pequeño, de un máximo de 80 personas, y que no sea un teatro a la italiana (donde el escenario se sitúa en un plano elevado frente a los espectadores) ya que se puede accionar con el público dentro y fuera de la sala y "el 100 % de las butacas tienen el 100 % de visibilidad".

"Es preferible que haya 80 personas que vean el espectáculo que haya 140 que solo vean la mitad porque hay una cabeza delante que le molesta o porque hay una columna en medio", señala Martínez, que considera que lo que "salva" a las salas de pequeño aforo es que tienen una seña de identidad definida.

Según afirma, "los demás pueden hacer grandes producciones, pero si quieres encontrar algo diferente tienes que venir a estas salas, que son como el futuro del teatro. Si no hay innovación llegaría un momento en el que no habría nada nuevo que contar", e indica que esta innovación "dentro de cinco años se puede encontrar fácilmente en un teatro oficial".

La filosofía de esta entidad le lleva a dar cabida a las propuestas de nuevos creadores y pretende que haya una "continuidad" en el trabajo de las producciones que allí recalan y que no hagan solo una o dos actuaciones, sino que puedan estar al menos un mes en cartel.

Abierto de jueves a domingo y con precios que van de los 4 a los 10 euros, Teatro Circulo de Benimaclet estrena cada temporada una producción propia, "o excepcionalmente dos", y repone la de la temporada anterior, según Nef Martínez.

"Las propuestas que se hacen aquí no tendrían cabida en otros medios. Es como una ventana abierta a lo que se está haciendo hoy en día", asegura Nef Martínez, que considera que hay un "deseo de ver teatro", aunque lamenta las dificultades que pone la administración para poder tener un teatro.

Reclama una reglamentación que apoye los teatros de pequeño aforo, ya que la actual normativa las equipara a salas de discoteca y, según afirma, "la diferencia es muy grande: se abren las puertas a las 20 horas y se cierran a las 22 horas, no se sirve whisky y no hay música hasta las cinco de la mañana. No tiene nada que ver".

Teatro Círculo, que forma parte junto a otras cuatro salas independientes de València, de la Federación de Espacios Teatrales Independientes (FETI), considera que 2018 se presenta "bien, porque hay demanda por parte del público y es lo más importante, que la gente venga a tu sala".

"Sabemos que corremos riesgos, y si alguien quiere encontrarse con un presentador haciendo teatro que no venga a nuestras salas, aquí va a encontrar otras cosas, con acierto y con errores, pero siempre con apuestas arriesgadas", afirma Nef Martinez.

El público que asiste a esta sala puede encontrar en la entrada un libro donde, al terminar la representación, puede dejar sus impresiones.

"Tenemos la vida del teatro vista por los espectadores, el libro está desde el principio y esperamos seguir teniéndolo hasta que se agoten las páginas", afirma.

Formada por nueve miembros que funcionan como una cooperativa, Teatro Círculo de Benimaclet se financia con la taquilla, aportaciones de los socios y una ayuda que reciben de la Generalitat, ya que desde hace cuatro años no reciben aportaciones del Ayuntamiento de València, el Gobierno central ni de la Unión Europea.

Concha Tejerina