EFEValència

La descarga ilegal de contenidos digitales en España está "mucho más arraigada" que en el resto de Europa y es necesario combatir esa piratería con una condena "ejemplarizante" al usuario que la cometa para atajar este fenómeno, reclama la especialista en derecho procesal Patricia Llopis.

Premiada por la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y el Observatorio Iberoamericano del Derecho de Autor por un trabajo sobre los derechos de autor en internet, Llopis señala en una entrevista con EFE que muchos españoles tienen en general la idea de que esos productos -desde películas y discos hasta libros, videojuegos y programas informáticos- "son gratis".

Esta valenciana de 29 años, ganadora de la quinta edición del premio internacional Antonio Delgado del Instituto de Autor por su trabajo sobre la competencia de los tribunales españoles en piratería en internet, aduce también como causas de los altos niveles de piratería en España que estos productos han tenido unos precios "tradicionalmente elevados", sin un "término medio".

Llopis, que ha sido representante del Personal de Investigación en Formación (PIF) de la Universtitat de València (UV), utiliza el ejemplo del caso francés, donde se producen sanciones al usuario si se descubre que está ejecutando descargas ilegales.

En España "no ha habido prácticamente ningún caso en el que la condena fuera dirigida al usuario" al centrarse más en las páginas webs, según la experta, quien asevera: "Mientras no haya una condena ejemplarizante a usuarios, la gente va a seguir haciéndolo".

Sin embargo a su juicio la clave, más que en la condena a usuarios, "es atajar el problema desde arriba", es decir, dirigiéndose a las páginas web que ofrecen los contenidos o enlaces ilegales.

Explica que si la web que proporciona contenido ilegal está en España se actúa contra el titular de la web y se le pide que retire los contenidos o cierre la página, mientras que si está fuera del país hay que recurrir al bloqueo de página mediante la colaboración de intermediarios que dan a los usuarios acceso a internet.

Pero ello no está exento de problemas: "Hoy en día en internet puedes estar cerrando una web hoy y ayer tenías ya los contenidos en otra página. Cuando se enteran de que van contra ellos, lo cogen todo, lo mueven a otra página, cambian el dominio y el servidor y ya está".

"Eso a mí me lleva a cuestionarme si en el ámbito de internet, ya que es una realidad paralela, no deberíamos tener una justicia paralela", aboga.

Para Llopis, "va todo tan rápido que muchas veces lo que concebimos como ordenamiento jurídico tradicional no se le puede aplicar a esos problemas jurídicos".

Esta especialista ha analizado el fenómeno de la piratería en sus tres vertientes principales en internet, que son el 'streaming' o retransmisión "on line", las descargas directas y el sistema P2P (Peer to Peer).

En el primero de estos ámbito, afirma que las nuevas plataformas como Netflix o Spotify "han bajado mucho" el nivel la piratería y cree que se debe sobre todo a una cuestión de comodidad.

Llopis subraya que las webs de piratería no son gratuitas; de hecho, afirma que las que funcionan de manera altruista "son una excepción".

"Si tú te tienes que dar de alta para poder acceder a la página, probablemente tu dirección se ceda a una empresa de datos que te distribuye publicidad a tu correo electrónico y cada vez que entras a una página pirata se te abren 20.000 ventanas adicionales de publicidad y se te cuela un virus", advierte.

Según Llopis, se ha creado "una realidad alternativa" ya que "paralelamente hay mucha gente lucrándose de un trabajo ajeno, que son los que están gestionando estas webs", y concluye: "Hay mucho negocio clandestino por detrás y gente que gana mucho dinero con la piratería".