EFEValència

El expresidente del Gobierno Felipe González ha afirmado este miércoles que Europa "no puede tolerar" que ningún país de la UE crea que está por encima de las reglas de juego" de la UE, pues si lo tolera, sea a Polonia o a Hungría, "deshará todo el trabajo de construcción de un espacio público compartido".

González se ha pronunciado así en una conferencia impartida en València sobre el futuro de Europa, dentro del ciclo dedicado a "Manuel Marín. Constructor de Europa", organizado por la Escuela Europea de Pensamiento Luis Vives y el Centro de Documentación Europea de la Universitat de València en colaboración con el Centro de Excelencia Jean Monnet.

El expresidente del Gobierno ha alertado de que si algún país miembro de la Unión Europea no respeta las reglas básicas "eso matará a ese espacio compartido", y por tanto tiene que haber un comportamiento "absolutamente claro y firme" con esos países.

Asimismo, ha indicado que le gustaría que alguna vez los españoles pensaran que "son tan europeos como los franceses, los belgas, los daneses o los alemanes", pues nuestro país lleva ya muchos años dentro de la UE como para sentirse "corresponsables" del destino de Europa.

Ha señalado que Europa sigue pensando qué quiere ser de mayor y ha opinado que, en estos momentos en que el referente geopolítico que preocupa a Estados Unidos es China, Europa debería reflexionar y saber qué papel quiere jugar.

Sobre la covid-19, ha afirmado que todavía "nos regatea y nos inquieta todos los días", por lo que no se puede hablar de que estemos en un momento post-covid, y ha considerado que, aunque sea "por egoísmo inteligente", hay que vacunar a África entera.

González ha considerado que los políticos en general tienen la obligación de proveer de certidumbres a la ciudadanía, aunque actualmente "la única certidumbre es la incertidumbre", y ha asegurado que le "aterra" oír a la gente que está "absolutamente segura de lo que hay que hacer con este bichito".

"No se fíen de los que no dudan, pero no confíen en los que no les dan respuestas a los problemas", ha recomendado el expresidente del Gobierno, quien ha aconsejado a quienes dicen que rectificar es de sabios que es "de necios tener que hacerlo a diario".

Respecto a Manuel Marín, se ha referido a él como un "constructor europeo", que estaba convencido de que el proceso de la Unión Europea era intentar "superar la patología del enfrentamiento y la guerra" para encontrar el contrapunto del camino de la ética de la paz y el entendimiento y poder avanzar juntos.

También ha reivindicado que sin Marín "no habría Erasmus, o se habría retrasado diez años" ese programa, y ha asegurado que "sufrió mucho" en la presidencia del Parlamento cuando veía que se estaban perdiendo las formas en la vida pública.