EFEValència

El pleno de Les Corts ha aprobado hoy la ley que regula y promueve el Plurilingüismo en el sistema educativo valenciano, que se aplicará de forma progresiva desde el próximo curso y fija un mínimo del 25 % de horas lectivas en castellano y valenciano, y de entre el 15 % y el 25 % para el inglés.

La norma, impulsada por el PSPV, Compromís y Podem, se ha aprobado por los votos de estos tres grupos, que defienden que permitirá que los alumnos dominen el castellano, el valenciano y el inglés, y de los exdiputados de Ciudadanos, mientras que PP y Ciudadanos (Cs) se han opuesto al entender que "impone" el valenciano y coarta la libertad de elección.

La diputada del PP Beatriz Gascó ha llegado a afirmar que esta ley de "adoctrinamiento catalanista" es el "procés valenciano" y van a frenarlo "antes de que sea demasiado tarde", ante lo que el diputado de Compromís Josep Nadal ha acusado al PP de necesitar "fomentar el guerracivilismo para tapar sus vergüenzas".

La nueva norma sustituye al decreto de plurilingüismo que el Consell aprobó hace un año y finalmente derogó después de que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana lo suspendiera, y deroga el decreto ley del pasado septiembre que fijó los programas plurilingües para las aulas de 2 y 3 años.

La socialista Ana Besalduch ha destacado que las "nefastas" políticas de anteriores gobiernos han llevado a que, al acabar la etapa educativa, solo el 30 % de estudiantes dominen el valenciano y el 6 % el inglés, lo que hace necesaria esta ley, que "no impone absolutamente nada" y defiende la igualdad de oportunidades.

Ha afirmado que el PP y Cs rechazan la ley con argumentos como "el adoctrinamiento, el nacionalismo o el catalanismo" porque "no han encontrado otro argumento racional para defender sus posturas radicales", y ha recomendado al PP que, si cree que es ilegal, la lleve a los tribunales, pero con "el superávit del grupo popular".

El diputado de Compromís Josep Nadal ha dicho que esta ley permitirá dar "un paso de gigante" en la educación valenciana, porque es "urgente" revertir el "monolingüismo franquista", y ha negado que haya "imposición", que la lengua vehicular "será el valenciano sí o sí", o que el nivel de inglés pueda ser del "0 %".

Ha admitido que esta no es la ley que habría hecho Compromís, pero se ha logrado una propuesta "equilibrada, consensuada" con la mayoría de la comunidad educativa y una norma "posible, posibilista, la que quiere la mayoría de la sociedad valenciana", que espera que se pueda mejorar en sucesivas legislaturas.

César Jiménez, de Podem, ha afirmado que es un objetivo "irrenunciable" que los estudiantes sean competentes de forma "real" en las dos lenguas oficiales y en inglés, y ha pedido al PP y Cs que, si quieren garantizar la libertad de los niños, "superen el corto plazo y pasen a la parte de la propuesta".

La diputada del PP Beatriz Gascó ha aseverado que "a la tercera esta ley del engaño lingüístico tampoco va a acertar", pues se ha hecho "de espaldas" a la sociedad, "margina" el castellano, "impone un modelo único", no se ajusta a la ley, es "sectaria" y pretende trasladar a los niños "ideas nacionalistas, sesgadas y falseadas".

"Lo suyo es una dictadura lingüística", ha afirmado Gascó, quien ha agregado que esta ley es un "engaño" a los valencianos y "recupera el monolingüismo franquista", por lo que ha reclamado que "dejen a la gente en paz y respeten su derecho a decidir".

Mercedes Ventura, de Ciudadanos, ha asegurado que la norma no busca un plurilingüismo "real y efectivo", sino uno "adulterado hacia una ideología nacionalista", y ha acusado a los partidos que la impulsan de estar anclados en "viejos errores" y aplicar una "imposición en diferido".

Ha destacado que este es el "tercer intento" de aplicar "la ideología en las aulas", algo que primero el Consell buscó "a la desesperada" y ahora con una propuesta "más descafeinada", y ha reclamado un modelo plurilingüe "inclusivo" y que respete siempre el derecho constitucional de las familias a elegir modelo educativo.