EFECastellón

El presidente de la Diputación de Castellón, Javier Moliner, ha afirmado que el PP de Castellón ha salido reforzado del proceso de primarias que ha vivido el PP nacional que además ha sido un “revulsivo” para el partido que necesitaba “recobrar la ilusión” y frenar la “sangría” y la “hemorragia constante de apoyos electorales”.

Moliner ha asegurado en una entrevista a EFE que mantiene su compromiso de cerrar su ciclo en la política provincial pero se ha mostrado “permeable” si se le pidiese que asumiera alguna responsabilidad “fuera del ámbito orgánico y fuera del ámbito institucional”.

El expresidente provincial del PP de Castellón ha manifestado respecto al proceso de elección del nuevo presidente nacional del partido que durante el proceso mantuvo una “independencia absoluta”, aunque reconoce que Castellón ha salido reforzada tras la elección de Pablo Casado, elegido por el 53 % de los votantes castellonenses.

Moliner ha destacado que el PP provincial “nunca había tenido a nadie y hoy hay dos personas en el comité ejecutivo" nacional, Begoña Carrasco y Miguel Barrachina. "Eso es una excelente noticia y muestra de que algo bien hemos hecho en este tiempo para que dentro del propio partido ser reconocidos como una organización en la que vale la pena apostar”, ha subrayado.

Esta posición sitúa al PP de Castellón en mejor punto de partida que al PP de Valencia, cuyos dirigentes se significaron en favor de Soraya Sáenz de Santamaría.

Sin duda, ha explicado Moliner, “el trabajo de este tiempo de actuar desde la responsabilidad, la sensatez y la regeneración, ha posicionado -al PP de Castellón- como una organización dentro del PP nacional a tener en consideración y en muy buena opción de salida. Iniciamos con la presidencia de Pablo Casado un tiempo político nuevo en el que el PP tendrá que conformar equipos”, ha afirmado.

Sobre el máster de Casado, Moliner se mantiene cauto y asegura que el PP “da la cara” y “el presidente ha dado todas las explicaciones respecto a este tema" y está "seguro de que pronto estará resuelto”.

Javier Moliner ha asegurado que no cambia sus planes de no volver a ser candidato a la presidencia de la Diputación para dedicarse a su profesión, ingeniero industrial, porque “hay que saber cerrar círculos”.

“El ciclo político de lo que se ha hecho en la provincia bajo mi mandato en el partido y en la Diputación es momento para cerrarlo -ha agregado-. Las cosas están funcionando bien, los proyectos están consolidados, las relaciones con todo el mundo tanto a nivel institucional como personal y político son buenas y es un buen momento”.

Moliner ha explicado que tanto a Mariano Rajoy como ahora a Pablo Casado les ha trasladado que, "evidentemente", es "una persona comprometida con el PP" y que no está "dando un portazo" ni se va "renegando de la política”.

“Simplemente cierro un ciclo cuya voluntad es para dar salto a mi responsabilidad profesional, lo cual no exime que si en algún momento alguien considerara que puedo ser útil en alguna responsabilidad pues encantado, me tomaré un café con quien lo piense”, ha asegurado.

Esta decisión es muestra, según el presidente, de un “estado saludable de la política”, porque él no tiene "un grado de dependencia de la misma pero evidentemente tiene permeabilidad de en un momento dado poder -si alguien le considera útil- retomar alguna responsabilidad fuera del ámbito orgánico y fuera del ámbito institucional”.

En 2019, ha aseverado, no va a concurrir "en ninguna lista electoral”, porque ese es su "compromiso" y no lo va a "defraudar”.

Lo saludable, ha concluido, “sería tener un tiempo trabajando en otras actividades y luego poder elegir sí o no”, porque “se puede ayudar a un proyecto político desde dentro o desde fuera”.