EEFEVinaròs (Castellón)

El president de la Generalitat, Ximo Puig, defenderá ante el Gobierno que "es absolutamente necesario que el trasvase Tajo-Segura" continúe, pero rechaza entrar en "guerras del agua" ni en confrontaciones que "no llevan a nada positivo".

Así lo ha asegurado en declaraciones a los periodistas, al ser preguntado por la reunión prevista esta tarde con la vicepresidenta cuarta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, y antes de que se anunciara su desconvocatoria.

"Es una cuestión que viene de lejos, y una situación compleja que queremos abordar desde el diálogo", ha afirmado Puig tras visitar la nueva residencia municipal de personas mayores de Vinaròs (Castellón), quien ha asegurado que siempre defenderá "los intereses de los regantes de la Vega Baja y del conjunto del Vinalopó".

Ha defendido que "es absolutamente necesario que el trasvase continúe", pero ha señalado que hay que "dialogar y encontrar puntos de encuentro".

Para Puig, lo importante es que haya "agua suficiente para regar y que venga de los distintos espacios" que hay para garantizar agua para siempre, lo que incluye también la desalinización, la depuración y la modernización de los riegos.

"No queremos hacer ni guerras del agua ni ir a confrontaciones que ya se ha visto que no llevan a nada positivo", ha manifestado el president, quien ha dicho que su posición será siempre la de "dialogo pero exigencia".