EFEValència

El president de la Generalitat, Ximo Puig, ha asegurado que no quiere ninguna "discusión innecesaria" ni "confrontación estéril" en la reversión del Hospital de Alzira, un modelo de gestión que a su juicio tiene un "defecto de base: que se acaba siempre en el juzgado porque no está bien planteado".

Puig ha hecho estas declaraciones a los periodistas tras visitar el Hospital La Fe de València y ser preguntado por la próximo reversión a la sanidad pública del Departamento de Salud de la Ribera, prevista para el 1 de abril de 2018, y por si podría haber algún acuerdo "in extremis" que satisfaciera a ambas partes.

"Consideramos que se ha acabado un acuerdo, se acabó un contrato y, a partir de ahora, se va a incorporar a lo que es la red pública", ha afirmado Puig, quien ha agregado que "no es ninguna novedad" que el actual Consell "apuesta por una sanidad pública, universal y de calidad".

"No queremos que haya ningún tipo de discusión innecesaria, nosotros no estamos por ninguna confrontación estéril, simplemente porque nuestra prioridad, que es la sanidad pública de calidad, cada vez tenga mayor presencia", ha añadido.

A su juicio, "es evidente que el sistema llamado Alzira, es un sistema que tiene un defecto de base, aparte de otros, y es que se acaba siempre en el juzgado. Acabó el anterior gobierno y parece que va a acabar el actual porque, efectivamente, no está bien planteado".

"Nosotros siempre optaremos por el diálogo pero defendiendo el interés general de los valencianos, tanto desde el punto de vista de la salud como el de los recursos", ha concluido.