EFEValència

El alcalde de València, Joan Ribó, ha señalado este jueves que "se ha de modificar seriamente" la política de migración y de refugiados en la Unión Europea, porque "evidentemente no está dando resultado" y ha generado una actitud de "xenofobia" que ha sido el "origen", en Malta e Italia, del problema de los refugiados del barco Aquarius.

En declaraciones a los medios, Ribó ha agregado, de la misma forma que lo señaló ayer el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, que la llegada de los 630 refugiados del Aquarius también tiene que ser "un 'electroshock' para revisar nuestras políticas" en materia migratoria, desde "unos parámetros de respeto a los derechos humanos".

Ribó ha remarcado que "esto implica cambiar muchos aspectos", pero "corresponde al Estado" determinar cuáles, ya que "es quien lleva la política migratoria".

"Esta gente no se va de sus países por capricho", ha resaltado el alcalde, de Compromís, quien ha comparado la situación con la que se dio durante la Guerra Civil española en la Comunitat Valenciana "recibiendo refugiados" y, al final, "con muchas personas que tuvieron que irse".

En relación a la acogida, Ribó ha indicado que Cruz Roja será "la receptora inicial", y que a partir de ahí, se llevará a cabo "un proceso en el que entrarán los servicios de sanidad" y se atenderá a las mujeres embarazadas, a las personas que tengan algún problema o a los niños, en función de si tienen familia o no.