EFEValència

Un versículo de San Mateo, numerosas citas literarias, el "tocomocho fiscal" y hasta el "Váyase señor González" aplicado a Ximo Puig se han colado este lunes en el debate sobre el estado de la Comunitat en Les Corts y han servido para desengrasar un poco la aridez de los discursos políticos.

El president de la Generalitat, Ximo Puig, y la síndica del PP, María José Catalá, han recurrido al mismo verso de Vicent Andrés Estellés que habla de "volver a casa", aunque el primero para decir que es momento de volver a la vida en sociedad y la segunda para pedir al Consell que se vaya a casa.

Puig, en cuyo discurso ha incluido 25 citas literarias, ha recurrido varias veces al versículo de San Mateo que afirma "por sus hechos los conoceréis" para ejemplificar que una cosa es lo que pide el PP en la oposición y otra lo que hace cuando gobierna.

Ha insistido en que el discurso de la nueva síndica del PP es del "viejo PP", que recuerda al Aznar que hablaba de "pedigüeños" y que ha hecho "revival" del "Váyase señor González" para pedir que se vaya Puig, y ha lamentado que practique la "vía Puerta del Sol" en lugar de la "vía valenciana".

Para cuestionar la política fiscal del PP, Puig ha hablado de "tocomocho fiscal" y ha indicado que los populares se sitúan "muy en el neoliberalismo del neoliberalismo", se van "a la derecha de Boris Johnson" y quizá piensan que Joe Biden "es un peligroso rojo", por lo que ha pedido que "Dios y los votantes no quieran" que gobiernen.

Catalá ha pedido a Puig que "apriete el botón" de la convocatoria electoral anticipada, tras ejemplos como la negociación de los Presupuestos de la Generalitat para 2022, propia en su opinión de "un capítulo de Peaky Blinders, todos con las navajas en alto".

La dirigente popular ha acusado a Puig de apostar por "una Comonwealth de antiguo roquero" y de levantar "la bandera de la madrileñofobia, salvo en el fútbol, claro", y ha lamentado que en la gestión de la pandemia no haya tenido en cuenta aquello de "es la economía, estúpido".

Puig le ha replicado que "madrileñofobia en absoluto", aunque Pablo Casado "sí parece que tiene valencianofobia" con su postura sobre la financiación autonómica, ya que ofrece "el modelo Aznar".

Sobre los anuncios del president, Catalá ha criticado "la izquierda del TikTok, del esnobismo político, donde no se hace nada pero se anuncia todo", y le ha acusado de ser "un disco rallado" y hacer ejercicio de Remember", mientras que la síndica de Ciudadanos, Ruth Merino, ha acuñado el término "Reciclados Puig".

A juicio de Catalá, si Puig no tiene un plan para gobernar da igual que esté él "o un palo de escoba en la Generalitat", mientras que ha recurrido a Ortega y Gasset para reivindicar la necesidad de la política liberal.

Merino ha recomendado a Puig que se ponga "firme con su jefe", Pedro Sánchez, -a lo que Puig he respondido: "Mi jefe está aquí y es la sociedad valenciana"- y ha citado el viejo dicho africano que dice "si quieres rápido camino solo, si quieres ir lejos, camina acompañado" para aconsejarle: "pero bien acompañado".

Los oradores han seguido usando la mascarilla al intervenir en la tribuna, según se ha acordado antes de empezar el pleno, lo que ha llevado a la síndica de Ciudadanos al escuchar la réplica de Puig: "No sé si no me he explicado bien, o será la mascarilla".

En el debate ha habido alusiones a poetas, novelistas, cantantes, economistas o políticos de otros países, pero también a un nombre propio muy especial: el de Batiste Martí, quien hace justo hoy nueve meses se convirtió en el primer valenciano vacunado contra la covid-19, como ha recordado Puig. EFE

Loli Benlloch