EFEValència

La muestra "40 años de Democracia Local", organizada por la Diputación de Valencia y que ha sido presentada este viernes, conmemora cuatro décadas de ayuntamientos democráticos y reivindica el papel de los consistorios durante este periodo a través de imágenes, carteles y recortes de periódicos.

En ellos se da testimonio de la primera campaña electoral valenciana después del franquismo, del recuento de votos en las elecciones de 1979 y de la constitución de los diferentes ayuntamientos de la provincia.

Con motivo de la muestra, el presidente de la Diputación, Toni Gaspar, ha recibido al president de la Generalitat, Ximo Puig; al primer presidente de la corporación provincial tras la dictadura, Manuel Girona, y al alcalde de València entre 1979 y 1988, Ricard Pérez Casado.

Antes de visitar la muestra y tras ser recibidos en el patio del Scala, Puig ha firmado el libro de Honor de la Diputación con la pluma del "Botànic" y ha mostrado su agradecimiento a Pérez Casado, a Girona y a "todos aquellos que representáis la mejor imagen de la recuperación democrática en las instituciones".

"Hoy estamos aquí reivindicando lo que ha sido una historia de éxito en todo el pueblo valenciano y, en concreto, de las comarcas de la provincia de València", ha sostenido.

Ha destacado la importancia del papel que ha llevado a cabo el Ayuntamiento, tanto hace 40 años como ahora, "porque el ámbito local es en el que se pueden resolver problemas más rápidos, más justos para muchas personas. Es más democracia y más capacidad de decisión por parte de la ciudadanía".

Toni Gaspar ha destacado que esta exposición también sirve para recordar que "muchas veces cambiar las cosas es más tener ganas de cambiarlas que los recursos, porque en ese momento no tenían ni la mitad de la mitad de los recursos que tenemos ahora y consiguieron cambiar muchísimo las cosas".

"Los pueblos han cambiado mucho en 40 años, y han cambiado para bien, en instalaciones, infraestructuras, comportamientos de la gente, a pesar de lo que muchas veces se dice, pero todavía queda mucho por cambiar, y eso está en manos de los que nos toca dirigir en un momento determinado, pero también en manos de la gente", ha añadido.

Manuel Girona, tras recorrer la muestra, ha afirmado que "uno se acuerda de esos momentos, en los que teníamos muchas dificultades pero también muchas satisfacciones".

"Fue una época maravillosa, aunque los recursos fueran muy inferiores a los de ahora, en capacidad de hacer cosas teníamos posiblemente más, estaba todo por hacer. La Diputación en ese momento, cualquier proyecto que se le planteaba, podía realizarlo, porque había dinero y faltaba hacerlo", ha recordado.

El que fuera alcalde socialista de València ha asegurado que "la modernización real del país se hace a través de los ayuntamientos democráticos de 1979. Porque era la devolución a los ciudadanos de sus ciudades y sus pueblos. Yo creo que lo teníamos todo por delante y no era muy difícil ponerse a trabajar si tenías ganas".

Ha destacado de esos años "el poder hacer la ciudad" que él "había soñado como profesional" y ha recordad: "Que el Río Túria fuera verde y nuestro y El Saler fuera para el pueblo".

"Esas fueron las dos primeras decisiones que tomamos y que afortunadamente hoy ya son propiedad de la ciudadanía. La mayor alegría de un administrador público es cuando sus proyectos se han convertido en proyectos de la ciudadanía", ha concluido.