EFEValència

La sesión constitutiva de la décima legislatura de Les Corts Valencianes ha estado marcada por los saludos entre los parlamentarios de distintos grupos, muchos de los cuales no se conocían entre ellos, y por las distintas fórmulas -hasta diez- usadas por algunos diputados para prometer el cargo.

Aunque la sesión estaba convocada a las 10.30 horas de este jueves, desde veinte minutos antes ya esperaban dentro del hemiciclo los diez diputados de Vox, que se estrenan como grupo parlamentario, tras lo cual han ido entrando escalonadamente los de Ciudadanos, PP, Unides Podem-EU, Compromís y finalmente los socialistas.

Encima de cada escaño les esperaban a sus señorías dos ejemplares del reglamento de Les Corts (uno en castellano y otro en valenciano) y las instrucciones para regular el sillón, pues aunque 46 repiten como diputados, 53 se han estrenado.

Con diez minutos de retraso sobre el horario previsto, ha comenzado una sesión que ha durado dos horas y media y que ha estado custodiada por dos "maceras", un papel protocolario que por primera vez han asumido dos mujeres, trabajadoras de la Cámara.

Una vez se ha leído el decreto de convocatoria electoral y la relación de los 99 diputados electos, el presidente de la Mesa de Edad, Vicent Soler, ha pedido a los diputados que se levantaran cuando fueran llamados para decir si juraban o prometían el cargo, para lo que ha leído la fórmula tradicional que recoge el reglamento.

La mayoría de diputados se ha limitado a decir "sí, juro" o "sí, prometo", si bien los diez parlamentarios de Vox han puesto la mano sobre una Biblia y un crucifijo y han añadido que lo hacían "por Dios y por España".

Dos de los diecisiete diputados de Compromís también han hecho variaciones: su portavoz, Fran Ferri, que llevaba una camiseta del icono del movimiento LGTBI Gaysper y ha dicho que lo hacía por sus "derechos y libertades", y Josep Nadal, que lo ha hecho "por imperativo legal".

Asimismo, los ocho diputados de Unides Podem-EU, excepto su portavoz, Rubén Martínez Dalmau, han añadido frases distintas, en las que han aludido al autogobierno, a la lucha feminista, a los valencianos de adopción, a trabajar por una "Madre Tierra viva" y en armonía o la clase trabajadora.

La diputada de ese grupo Pilar Lima, sorda y que ha tenido en el hemiciclo la ayuda de dos intérpretes de la lengua de signos, ha prometido trabajar por una sociedad inclusiva mientras la socialista Laura Soler, que se desplaza en silla de ruedas, ha aclarado que no podía levantarse pero que desde su silla prometía el cargo.

También ha habido tres diputados socialistas con muletas, que han entregado sus papeletas para votar el órgano de gobierno de la Cámara por detrás de la Mesa, donde no hay escalones, y a uno de los cuales se le oído bromear que iban por "la pasarela Cibeles".

La sesión, en la no ha faltado alguna confusión debido a la coincidencia del apellido del presidente del grupo Vox, José María Llanos, con el nombre de una diputada de su grupo, Llanos Massó, ha sido seguida por numerosas personas en la tribuna de invitados, entre ellos los expresidents de la Generalitat Joan Lerma y Alberto Fabra.

También estaban el síndic de Greuges, José Cholbi; la presidenta del Consell Jurídic Consultiu, Margarita Soler; los presidentes de las diputaciones de Valencia, Toni Gaspar, y de Alicante, César Sánchez; la presidenta del TSJCV, Pilar de la Oliva, el expresidente de Les Corts Héctor Villalba y el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith.

Y no han faltado la familia del presidente de Les Corts, Enric Morera, ni el espectador más joven: Simón, el hijo de seis meses del exdiputado de Podem César Jiménez, quien ha seguido la sesión en brazos de su padre.