EFEValència

La empresa valenciana Naturbrush ha dado un paso más en la sostenibilidad con la incorporación de un aditivo que trae de Estados Unidos a Europa para convertir un residuo, un cepillo de dientes, en biodegradable y compostable.

Este cepillo está fabricado a partir de plástico reciclado del mar Mediterráneo, cuenta con filamentos 100 % vegetales y añade una enzima que convierte el artículo en CO2 y desaparece cuando se entierra o se deja a la intemperie.

El cepillo representa un avance en la investigación de la compañía de Meliana (Valencia) creada por Jorge Lizondo y Moisés Torregrosa por obtener productos de residuos cero y kilómetro cero y minimizar la huella de carbono.

En una planta de reciclaje de Valencia recogen los plásticos -la mayoría proviene del Mediterráneo-, se seleccionan, se procesan, se reciclan y se convierten en una especie de grava para fabricar el molde, al que se incorpora el aditivo. Al contacto con la tierra y la humedad, las bacterias se ponen a trabajar y hacen desaparecer el plástico.

En concreto, según fuentes de la empresa, es un aditivo de origen enzimático que convierte el plástico de origen fósil en biodegradable.

Si los microorganismos del suelo, de un vertedero, del bosque o del mar, entran en contacto, activan las enzimas y comienza un proceso acelerado de biodegradación que dura entre 9 meses y 5 años, dependiendo de la masa y el grosor de la pieza, y deja como residuo CO2, biomasa y agua.

"Hay cepillos de plástico reciclado, pero de plástico procedente del mar Mediterráneo hay menos, y si además es biodegradable y compostable, somos únicos en el mundo en producirlos", señalan sobre un producto del que han fabricado por el momento una primera tirada de 50.000 cepillos que se distribuye en los apartados eco de las grandes superficies, cadenas de droguerías y perfumerías, y tiendas bio.

La empresa vincula los colores de sus artículos a causas sociales aunque de momento el negro que cubre parte del nuevo cepillo no tiene asignada ninguna. Sin embargo, ya están en conversaciones con una protectora de animales de Ibi (Alicante) para aportarle el valor del cuidado animal.

En los dos últimos años Naturbrush ha sufrido las consecuencias de la crisis provocada por la pandemia. En los meses de confinamiento de 2020 sufrió un descenso en la facturación que ha ido recuperando durante 2021 hasta llegar a casi medio millón de euros, sin llegar a cifras prepandemia.

Para 2022, se fija como objetivo 800.000 euros de facturación con sus productos de salud bucodental y cosmética natural.

En este tiempo ha aumentado la plantilla en cuatro personas (en administración, dirección financiera, comunicación y responsable de redes sociales), para completar un equipo de ocho personas que trabajan en una empresa ubicada en un municipio con huerta, como les gusta destacar a sus fundadores. Por Inmaculada Martínez