EFEMadrid

La Guardia Civil ha detenido a un presunto pirómano que intentó huir tras provocar un incendio la tarde del jueves en el Paraje Natural de Tinença de Benifassà (Castellón), que ha quemado mil metros cuadrados de masa forestal.

Asimismo, el instituto armado ha informado este viernes de que se ha concluido que el incendio de Navafría (Segovia), que afectó a casi 900 hectáreas, fue accidental.

En Castellón, los agentes han detenido a una persona que la tarde del jueves provocó un incendio en el Paraje Natural de la Tinença de Benifassà, concretamente en una zona cercana al Monasterio de Santa María y que quemó una extensión aproximada de mil metros cuadrados de masa forestal.

Mientras sofocaba el fuego el operativo de extinción, en el que han participado tanto por tierra como por aire bomberos forestales de la Generalitat Valenciana, de la Diputación Provincial y efectivos de la Guardia Civil, los bomberos observaron a un varón cerca del incendio que tras preguntarle qué hacía ahí se dio a la fuga.

Posteriormente, observaron al sospechoso a unos 100 metros del incendio y fue detenido como supuesto autor de un delito de incendio forestal.

El arrestado, que tenía en un bolsillo del pantalón un mechero, fue trasladado a un centro de salud para un reconocimiento médico.

Las diligencias instruidas van a ser tramitadas por los Juzgados de Vinaròs.

Por su lado, el fuego de la provincia de Segovia se debió al tránsito de un vehículo especial que se dirigía con un paquete de hierba seca para su ganado por el camino del Arroyo de las Truchas.

La fricción de alguna pieza metálica del vehículo o incluso por una deflagración, como la carbonilla incandescente procedente del sistema de escape, pudo provocar la ignición de la vegetación.

El incendio se inició el pasado 15 de julio, a un kilómetro al oeste de la localidad de Navafría y se fue propagando en dirección noroeste. En su evolución atravesó la carretera N-110 y la localidad de Torreval de San Pedro tuvo que ser evacuada, llegando afectar las llamas a una vivienda y dos pajares.

Un total de 893 hectáreas resultaron calcinadas, entre ellas 755 de superficie forestal (arbolada y desarbolada) y 137 no forestal (agrícola y otras); estos daños han supuesto cuantiosas pérdidas para los afectados, así como elevados gastos en materia de extinción.

Las diligencias han sido remitidas al Juzgado de Primera Instancia de Segovia así como a la Fiscalía de la Audiencia Provincial.