EFEValència

Dos directivos de una empresa valenciana de criptomonedas han recorrido en caravana los 3.700 kilómetros que separan su sede en Paterna de la frontera de Rumanía con Ucrania para llevar alimentos y ropa, y luego trasladar a España a varias personas ucranianas que huyen de la guerra en su país.

Se trata de Luis Fernández y Roberto Rodríguez, director y subdirector de Jamonswap, quienes salieron de Valencia el pasado miércoles en una autocaravana de seis plazas y han llegado este sábado a primera hora de la tarde a Isaccea (Rumanía).

En conversación telefónica con EFE desde esa ciudad rumana, Fernández ha explicado que "está todo muy organizado", pues nada más llegar se han encontrado con gente que recibe a quienes acuden a llevar alimentos y otros productos, así como a traductores en varios idiomas para ayudar a entenderse.

Ha señalado que han descargado en un almacén preparado para ello los alimentos no perecederos, la ropa y una caja con medicinas que habían recogido durante varios días entre el equipo de la empresa, inversores, patrocinadores y el vecindario de Paterna, y se han ofrecido a trasladar a gente a España.

Una vez cumplidos los trámites de registro necesarios, han subido a la caravana a una mujer con sus dos hijas que habían cruzado desde Ucrania y estaban a la espera de seguir viaje, a las que en principio van a llevar a Bucarest con el fin de conseguirles unos billetes de avión y que desde allí puedan volar a València para ser acogidas.

"No vamos a llevarlas a España en caravana porque es una locura, nos ha costado cuatro días llegar", ha señalado Fernández, quien ha explicado que además de esta forma pueden hacer varios viajes entre Isaccea y Bucarest -que está a unas cinco horas- y ayudar a más gente.

La intención es estar el fin de semana en la frontera rumana con Ucrania ayudando en lo que puedan, así como establecer contactos para próximas colaboraciones que se puedan llevar a cabo en un futuro, tras lo que el lunes iniciarán el regreso a España.

Fernández ha indicado que están recogiendo fondos para financiar los billetes de avión de estas personas y otros gastos que puedan tener, por ejemplo si necesitan alojarse en un hotel hasta que cojan el vuelo, y ha aclarado a la gente que esté pensando en donar ropa que les han especificado tiene que ser nueva, no sirve usada.

A bordo ya de la caravana con destino de Bucarest, Fernández ha señalado que tras la pesadez del viaje de ida, sobre todo los últimos mil kilómetros, en que las carreteras estaban en mal estado y han tenido que avanzar muy despacio, ha sido agradable llegar y ver a gente "sonriendo y agradecidas de echarles una mano".