EFEValència

La vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, ha reivindicado que este 8 de marzo será "diferente" al de hace un año, "pero igualmente reivindicativo", y ha indicado que esta año hay que reinventarse para encajar la "esencial" reivindicación con las recomendaciones de las autoridades sanitarias por el coronavirus.

Oltra se ha pronunciado así este viernes en la rueda de prensa posterior al pleno del Consell, en el que ha mostrado la campaña de la Generalitat de este año, que bajo el lema #8MImprescindibles busca rendir un "modesto homenaje" a todas las mujeres, que son las que cada día sostienen el mundo y lo que es necesario para la vida.

Ha destacado que esa campaña "pone en el centro la vida", y por eso no será ella la que "se apunte a no respetar la vida", de manera que hará un 8M reivindicativo, "como todos los años", y siguiendo las recomendaciones contra la pandemia.

Oltra ha opinado que, tal y como se ha convocado la conmemoración del 8M por el movimiento feminista, "de manera descentralizada, poco numerosa y de manea que se pueden mantener las distancias y todas las medidas sanitarias e higiénicas", se encaja la convocatoria reivindicativa con las recomendaciones sanitarias.

Preguntada sobre las críticas a la campaña de la vicepresidenta de la Diputación de Alicante y concejala de Igualdad de Sant Joan d'Alacant Julia Parra (Ciudadanos), que la ve ideológica por mostrar a mujeres con el puño en alto, Oltra ha mostrado el cartel de 1943 en el que se inspira y que se diseñó para que las mujeres se incorporaran a las fábricas mientras los hombres se iban a la guerra.

Ha considerado que es una cuestión de "cultura general" y que la concejala "a lo mejor debería documentarse un poco más sobre la Historia, la historia del feminismo, la historia de las mujeres", y ha opinado que, si no quiere difundir esta campaña, "que no sea al menos por una explicación tan paupérrima".

Para Oltra, todavía queda "mucho por hacer, mucho que cambiar" en este ámbito, y por ello el Gobierno valenciano abrirá el 8 de marzo el primer periodo de participación de la futura ley valenciana de Igualdad, que aspira a ser "ambiciosa, transformadora y eficaz" y a avanzar en derechos sin dejar nadie atrás.

Una ley que también se busca que sea "lo más transversal posible" y que desde una perspectiva ecofeminista transforme todos los sectores: el económico, el laboral, el educativo y el social y sanitario, así como el modelo territorial y la sostenibilidad, ha explicado.

La vicepresidenta ha destacado que la campaña reivindica a las mujeres que sostienen nuestras vidas y hacen posible que la vida continúa, desde las iaias o las madres, a las limpiadoras, cuidadoras, sanitarias, científicas, reponedoras, trabajadoras sociales, funcionarias o emprendedoras.

Ha afirmado que, con la pandemia, se ha visibilizado todavía más que el trabajo que realizan las mujeres "es imprescindible y no se puede parar", porque con las que crían, cuidan y curan, y por eso este año se homenajea "a todas las mujeres".

Oltra ha hecho hincapié en que el coronavirus sí que entiende de clase y de género, pues su impacto en las mujeres es mayor en el número total de casos a pesar de que la prevalencia es más alta en hombres, a causa de los roles, las desigualdades de género y la precarización de las tareas de sostenimiento de la vida, que hacen mayoritariamente las mujeres.

Según ha explicado, los estudios científicos reflejan que las mujeres tienen mayor carga de trabajos precarios y de economía sumergida; están mayoritariamente en la primera línea del trabajo de cuidados y atención sociosanitaria, y en la de atención y respuesta a la enfermedad, especialmente las enfermeras y las auxiliares de enfermería y geriatría.

Ha recordado que la saturación del sistema sanitario comportó, entre otros, que en las primeras semanas de pandemia, las mujeres no pudieran estar acompañadas en el parto, y ha aludido a la doble carga laboral que les ha supuesto combinar el teletrabajo con la atención de mayores y niños y niñas.

También ha señalado que la violencia de género se ha intensificado en la pandemia, debido a la convivencia confinada con sus maltratadores y a la imposición de la distancia social.