EFEAlicante

El informe Raxen, presentado por la asociación Movimiento contra la Intolerancia ante el Síndic de Greuges, ha alertado de una "juvenilización" de la violencia en la Comunitat, propiciada por el mal uso de redes sociales y cuyo ejemplo más notorio se encuentra en las dos presuntas violaciones grupales producidas en Burjassot (Valencia) y Vila-real (Castellón) esta semana.

Así lo ha explicado el presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, quien ha asegurado que esta "juvenilización" de la violencia se traduce en altercados entre bandas urbanas, entre ultras y también en batallas por razones ideológicas, al tiempo que ha lamentado que los 93 casos recogidos en la Comunitat Valenciana durante 2021 son "la punta del iceberg".

Ibarra ha afirmado que, en números de la Unión Europea a través de la Agencia de Derechos Fundamentales (FRA, por sus siglas en inglés), solo se denuncian el 20 % de los casos que se producen, y que estos sucesos se dividen en racismo y xenofobia, agresiones por ideología, por orientación sexual, misoginia, antisemitismo, intolerancia religiosa o aporofobia, esto es, agresiones a personas sin hogar.

VIOLENCIA ENTRE JÓVENES EN DIFERENTES ÁMBITOS

El presidente del colectivo ha denunciado en una rueda de prensa que parte de estos 93 sucesos recogidos en la Comunitat se han producido en estadios deportivos, a través de cánticos racistas o apología al nazismo, pero también en los aledaños de los campos, con batallas entre grupos de ultras.

Pese a que estos hechos se centren en bandas juveniles y en ámbitos ultras y neonazis, Ibarra ha advertido que "esto no significa que se haya superado la LGTBIfobia" y ha señalado que hay casos de transfobia y bifobia también entre jóvenes.

"Son personas muy jóvenes, con 14, 15 y 16 años, las que ya cuentan con hechos delictivos", ha criticado Ibarra, quien ha reclamado más educación contra la violencia, puesto que "el horizonte no es bueno" y porque la Comunitat es la cuarta región con peores números cuantitativos de altercados por cuestiones de odio e intolerancia.

MÁS PROGRMAS DE PREVENCIÓN Y APOYO A LA VÍCTIMA

Así, ha reivindicado más seguimiento a la víctima, así como una mayor prevención, puesto que, actualmente, el compromiso "sólo es por parte de la Generalitat, pero por parte de los ayuntamientos es mínimo".

Ibarra ha lamentado la poca preparación policial y la limitada categorización de las denuncias, al tiempo que ha subrayado que los úlitmos datos de denuncias por delitos de odio por parte del Ministerio del Interior data de 2019, en la que se cuantifican hasta 127 delitos por odio en la Comunitat, 48 de ellos por racismo y xenofobia.

Del mismo modo, ha subrayado que la infradenuncia es elevada sobre todo en delitos de odio y racismo, donde tan solo el 10 % de los hechos se denuncian, mientras que sí que aumenta cuando la víctima recibe agresiones físicas o verbales por su orientación sexual.

Ibarra también ha expuesto que la pandemia ha empeorado la situación, porque ha generado "un subsuelo" a través de las redes sociales, que son "el principal productor" de delitos de odio, "y al salir a la calle ha habido una eclosión de actitudes violentas".

Por ello, ha incidido en "la brecha importante" que se ha creado entre la educación en los centros educativos y en los métodos de socialización que los jóvenes realizan a través de las redes sociales, a la par que ha destacado la necesidad de educar en "dignidad humana" y en establecer estrategias de "deconstrucción" de las asociaciones ilícitas de bandas urbanas.