EFENatalia Molina Íñigo Alicante

La preocupación del público por los problemas ambientales, de salud o la explotación animal empuja a los heladeros artesanos a una elaboración de helado "multifuncional", donde una misma base de ingredientes más naturales satisface la demanda de unos consumidores cada vez más exigentes.

Así lo ha afirmado en una entrevista a Efe el presidente de la Asociación Nacional de Heladeros Elaboradores, Artesanos y Comerciantes de Helados y Horchatas (ANHCEA), Marco Miquel, que ha explicado que "el helado multifuncional" consiste en obtener una única fórmula para la fabricación de un determinado sabor y, así, poder ofrecerlo "a casi todos".

Esto permite que un helado, "por ejemplo de coco", pueda servirse a clientes "veganos", a personas con diferentes tipos "de alergias o intolerancias" o a los más tradicionales.

Para ello, el helado debe componerse de "grasas de fibras vegetales", "ralladuras" y "leches" de frutas que aporten espesor y textura en sustitución de la leche de vaca, la miel o el huevo.

A diferencia de campañas anteriores, la de 2019 no está centrada en "sacar sabores nuevos" sino en escuchar "el debate" que se ha generado entre los consumidores por lograr una mejor alimentación y seguir "la idea que está marcando Sanidad" de ofrecer productos "más saludables", con menor porcentaje de materia grasa y de azúcares.

El presidente de la patronal ha manifestado que las principales características del sector artesanal son la relación de ingredientes y materias primas que se utilizan y la capacidad de "improvisar un helado", lo que hace que no dependa de "diferentes departamentos" ni de "campañas de marketing fuerte", como el industrial.

Cada vez más personas se apuntan a los cursos de formación que ofrece la sede de ANHCEA, en Jijona (Alicante), ya que "se quieren diferenciar e identificar" respecto "a la tienda de al lado".

Según los datos barajados por Miquel, en España hay censadas 4.500 heladerías artesanas, pero se calcula que esta cifra podría ascender hasta los 7.500 establecimientos.

Esta campaña marcada por la búsqueda de helados más saludables se ha iniciado con problemas por la climatología adversa de la primavera e inestable del verano, pero aspira a igualar los 280 millones de euros de facturación del pasado año.

Miquel ha señalado que el principal factor que influye en la venta de helados sigue siendo el clima donde "la temperatura óptima es de entre 31 y 33 grados" ya que las olas de calor provocan que la población "se quede en casa con el aire acondicionado" mientras que "las lluvias y el frío de esta Semana Santa" han disuadido a la gente de salir a las terrazas.

La buena noticia para los heladeros está, sin embargo, en que en los últimos años "la temporada se va alargando" por una meteorología "bastante benigna" en casi toda la geografía española hasta finales de septiembre y mediados de octubre, lo que supone "una pequeña ayuda para terminar de cuadrar números".

Miquel ha afirmado que a los clientes "les gusta ver novedades en la vitrina", pero alrededor del 70 por ciento acaba consumiendo "los sabores tradicionales" como el turrón, el chocolate, la vainilla, la leche merengada o la fresa.

La irrupción hace pocos años de los helados de galleta de Oreo, de Chips Ahoy o de Kinder orientados hacia los niños, ya que encuentran "estos sabores fácilmente reconocibles", se ha consolidado y se hallan ya en ocho de cada diez heladerías artesanas.

Otro alimento típico de la temporada estival es la horchata que, según Miquel, sufre "una publicidad más engañosa que los helados" porque los productos industriales se presentan como "los auténticos artesanos" cuando no reúnen las características ni las condiciones.

Las cada vez más populares 'horchatas de almendra' son "las clásicas leches de almendra", pero con un cambio de nombre por parte de la industria para "desmarcarse" de la palabra 'leche' y de los "concentrados con lactosa".

Miquel ha insistido en que la horchata solo se puede realizar con "chufa, azúcar y agua" y ha añadido que la elaboración artesanal y la industrial pueden "cohabitar" en el mercado, pero ha pedido no usar "el lenguaje" para crear confusión en el consumidor, sino que este elija sabiendo lo que está tomando.