EFEAlicante

El abogado de la acusación particular por la familia de Alejandro Ponsoda en el juicio sobre su asesinato, Vicente Guerri, ha sostenido que el crimen estuvo motivado por "la ambición personal de Juan Cano", su sucesor en la alcaldía y al que se cree el presunto cabecilla de la trama.

Antes del inicio del juicio a las puertas de la Audiencia Provincial de Alicante, este letrado también ha apuntado a la obsesión que los acusados sentían respecto al alcalde de Polop y ha incidido en que Cano pudo urdir la muerte de Ponsoda "por cuestiones urbanísticas".

Ha recordado que Cano quedó apeado de las listas electorales en las municipales de 2003 "a raíz de unas grabaciones sobre unos presuntos sobornos" y ha incidido en que su objetivo era volver al ayuntamiento.

Guerri se ha referido a la supuesta motivación del empresario Salvador G.R. para participar en la trama, sobre quien ha sostenido que "decía que (Ponsoda) quería cerrarle un negocio que tenía, en el que había invertido y que perdía mucho dinero".

Guerri ha señalado que su posición será similar a la defendida por la fiscalía, sobre la base de los testimonios recabados en sede judicial durante la instrucción de la causa.

En relación a las negaciones sobre el relato de los hechos mantenida por los acusados, el letrado de la acusación ha insistido en que "existen muchas contradicciones entre todos ellos", hasta el punto de que "entre ellos mismos se acusan".

Por último, ha manifestado que la familia de Ponsoda "se encuentra bien", "tranquila" y "con ganas de que esto acabe".

El juicio se dirige contra siete acusados: el referido Juan Cano, Salvador G.R., el propietario y el gerente del club de alterne Mesalina y los tres presuntos sicarios contratados para disparar a Ponsoda (Raul M., Radim R, y Robert F).

La Fiscalía pide para todos ellos penas de 25 años de prisión por un delito de asesinato y para los tres sicarios solicita dos años adicionales por tenencia ilícita de armas.