EFEValència

El centro penitenciario Antonio Asunción de Picassent (Valencia) ha suspendido todas las comunicaciones -ordinarias y especiales- y permisos y solo permitirá la entrada al centro de los trabajadores para tratar de contener los contagios de covid que afectan por ahora a 133 internos, la mayoría asintomáticos.

Según ha informado el Ministerio del Interior en un comunicado, estas medidas, que entrarán en vigor este miércoles, tienen una vigencia inicial de dos semanas.

Así, se suspenden todas las salidas de permiso, programadas y cualquier otra salida, salvo por causas de fuerza mayor, situación de necesidad, por razones judiciales o sanitarias imprescindibles.

Se suspenden también los talleres productivos y solo se permitirá el acceso al personal funcionario y laboral, y al personal extrapenitenciario cuya labor sea indispensable.

Estas disposiciones se toman tras el cribado realizado a los internos del centro penitenciario y ante la situación epidemiológica de la provincia de Valencia.

Actualmente en este centro hay 133 casos positivos, la inmensa mayoría asintomáticos y sin hospitalizaciones, entre una población que se sitúa en 1.910 internos.

El número de internos confinados en celda, como marca el protocolo sanitario, es de 473, han indicado las mismas fuentes.

En cuanto al número de trabajadores afectados, son 16 los funcionarios que han dado positivo tras someterse a una PCR y 6 se encuentran en aislamiento.

A estas cifras hay que sumar otros 6 pertenecientes al Centro de Inserción Social, mientras que el número de empleados en cuarentena asciende a 27.

Para paliar esta restricción de las comunicaciones y permisos de las personas que se encuentran en prisión, se ampliará el número de llamadas telefónicas que tienen autorizadas los internos, especialmente con sus abogados, y se potenciará el uso de videollamadas.

El portavoz de Acaip-UGT en ese centro penitenciario, Leonardo Puente, ha considerado, en declaraciones a EFE-TV, que se deberían haber adoptado mucho antes medidas preventivas para frenar la expansión de la covid-19 en esta prisión, y ha advertido de que todavía se está a la espera del resultado de numerosas pruebas.

Este funcionario ha explicado que actualmente todos los permanecen separados y que no pueden salir de ellos más que aquellos presos con destinos especiales, como los que trabajan en las cocinas.

"En un espacio cerrado como este se complica mucho la situación, aunque es cierto que la mayoría de los contagiados no presentan síntomas y que no tenemos constancia de que haya sido necesaria ninguna hospitalización", añade Leonardo Puente.

"Desde hace semanas ya no hay comunicaciones vis a vis, y el resto se han cancelado hoy, pero esto se debería haber hecho mucho antes, a la vista de la situación que ya se hacía patente dentro y fuera de la prisión", agrega.

En un comunicado anterior, el sindicato Acaip-UGT recuerda que "había solicitado el pasado 8 de enero, después del primer brote grave en el centro, que se limitara toda la actividad no esencial en el mismo", una petición que se repitió el pasado domingo, junto con la solicitud de que se dotase al personal de mascarillas FFP2.

Este sindicato eleva la cifra de internos contagiados a 157, y añade que son otros 425 los que permanecen en cuarentena.

Respecto a los trabajadores, Acaip indica que hay un total de 15 casos positivos (12 con origen extralaboral y 3 laboral) y 19 están en cuarentena (14 origen extralaboral y 5 laboral).

Por otra parte, en el Centro Penitenciario de Alicante II (Villena) hay 45 internos positivos, 28 de ellos recientes, y son todos asintomáticos, ha informado Interior.

El número total de internos confinados sanitariamente con carácter preventivo en celda son 140.

El número de funcionarios de este centro que actualmente se encuentran de baja por ser positivos asciende a siete.

Con respecto al resto de prisiones de la Comunitat Valenciana no hay datos nuevos respecto a la semana pasada, concluye la información del Ministerio.