EFEAlicante

El jefe de la investigación de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil del crimen a tiros del alcalde popular Polop de la Marina (Alicante) Alejandro Ponsoda, en octubre de 2007, ha afirmado que "la única autoría intelectual posible" del asesinato era del sucesor en la alcaldía, Juan Cano, del PP.

Así lo ha dicho el máximo responsable de la investigación policial del crimen en la cuarta sesión del juicio con jurado popular en la Audiencia Provincial de Alicante, donde han testificado efectivos policiales.

Este jefe de la UCO ha calificado el asesinato de Ponsoda de "ejecución" por el modus operandi seguido debido a la participación de varios sicarios, el uso de dos armas de fuego que no han aparecido y la vigilancia de una tercera persona, entre otros aspectos.

Ha relatado los motivos por los que se desecharon distintas vías de investigación distintos al deseo de "venganza" de Cano, entre ellas las del móvil económico o las que apuntaban a la vida íntima del alcalde Ponsoda, y ha aseverado que la conclusión de las pesquisas es que "la única autoría intelectual posible era de Juan Cano".

Este responsable de la UCO ha insistido en que el motivo del crimen fue el "odio y rechazo" de Cano a la figura de Alejandro Ponsoda y ha apuntado que esos sentimientos surgieron por haberle relegado en las listas electorales de las elecciones municipales de mayo de 2003, después de que Cano hubiera sido denunciado por un tercero por un supuesto intento de soborno.

De esta manera, ha afirmado que la persona que "más interés tenía en la muerte de Ponsoda era Juan Cano" y ha insistido en que no encargó el asesinato para ser elegido posteriormente alcalde, como ocurrió por haber sido el segundo en la lista electoral de 2007, sino por el rechazo a la figura de Ponsoda.

Además de Cano, están acusados del asesinato y se enfrentan a una petición de 25 años de cárcel el empresario del calzado Salvador Ros, que tenía "obsesión" por abrir un almacén en Polop, y el propietario y el gerente del club de alterne Mesalina, donde supuestamente se fraguó el crimen, mientras que a los tres hombres acusados de ser los sicarios la solicitud de pena se eleva a 27 años, por tenencia ilícita de armas.