EFEValència

La Universitat Politècnica de València (UPV) cuenta con 6.088 estudiantes matriculados, un 20 % más que en el curso anterior, para hacer las Pruebas de acceso a la universidad, que este año se realizan en los centros de los alumnos con la distancia de seguridad y mascarilla.

El coordinador de la PAU en la UPV, José Mas, ha afirmado que el despliegue logístico está siendo "complicado" y se espera que lleguen a realizarse más de 60.000 exámenes, solo en lo que depende de esta universidad, que es un volumen muy destacado.

Los alumnos se están examinado a partir de este martes en su centro, con la distancia de seguridad y mascarillas, y tienen más optatividad de la habitual ya que antes tenían que elegir en cada examen entre dos bloques cerrados con tres o más preguntas, y ahora, en función de las asignaturas, van a encontrarse seis preguntas para elegir las tres que prefieran.

También ha cambiado el horario pues toda la fase obligatoria tiene lugar por la mañana y la fase voluntaria, por la tarde. Según Mas, se han necesitado muchos más docentes, porque hay más grupos que cuidar y, para contar con más vigilantes, se ha recurrido a profesorado de bachillerato, entre 2.000 y 2.500 personas, que se han distribuido por todos los centros.

Las pausas entre un examen y otro son de 45 minutos, como siempre, pero no va a haber servicio de cafetería y cada alumnos tomará la comida que haya llevado de casa.

"Lo ideal es, en ese caso, salir al patio, relajarse un poco, aprovechar para un último repaso y coger fuerzas para el siguiente", ha comentado el coordinador.

Sobre las correcciones, los tribunales están compuestos, como hasta ahora, por profesorado de bachillerato y de universidad pero, para garantizar el anonimato, todos los exámenes volverán a la universidad.

Allí, se les quitará la solapa identificativa del alumno y se mezclarán con los de otros centros antes de entregárselos a los correctores.

El vicerrector de Alumnado de Cultura y Deporte de la UPV, José Luis Cueto, ha manifestado que el de este año es un dispositivo "histórico" y lo que se ve es "la punta del iceberg".

Según Cueto, en la Comunitat Valenciana "hemos acertado no haciendo las PAU en los campus" dada la situación de rebrotes, sino en los institutos, en concreto en 450 centros.

A su juicio, esta situación nos debe hacer reflexionar también sobre cuál es el sentido de esta prueba y si realmente se cumple o podría haber otras formas de hacerlo. "Esta prueba necesita una revisión, como también la necesita las ponderaciones", ha opinado.