EFEValència

Todos los centros penitenciarios de la Comunitat Valenciana se encuentran por encima de su capacidad, según el último informe del sindicato de funcionarios de prisiones Acaip, especialmente el de Fontcalent, con un 81 % de sobreocupación, y el de Picassent, al 65 %, ambos entre los más masificados de España.

El citado informe de la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) está elaborado con datos a 1 de abril de 2019, y evidencia "un incremento de la población interna en la mayoría de los centros penitenciarios de la Comunitat, que contradice la tendencia nacional".

Este cambio de tendencia, en opinión de Acaip, "vuelve a poner de manifiesto que la Comunitat Valenciana no ve reflejada en la mayoría de sus prisiones el descenso de población reclusa que ha experimentado el sistema penitenciario español".

Por otra parte, se llama la atención sobre el hecho de que hay dos centros valencianos que superan la media nacional respecto a internos hombres reincidentes (aquellos que ya han pasado en varias ocasiones por prisión y que suelen ser más conflictivos y protagonizar incidentes con más frecuencia).

Se trata del centro de Castellón II (Albocàsser), donde el 55.96 % de los internos hombres son reincidentes y el de Alicante II (Villena), con el 55,09 %.

Asimismo, se informa de que continúa el incremento del número de internos hombres que están condenados a penas de prisión de duración igual o superior a los 15 años, que ya representan más del 11 por ciento del total; y también del número de internos en prisión preventiva a la espera de juicio.

Acaip llama la atención también sobre el "continuo incremento" del número de internos a los que se aplican medidas de seguridad, la mayoría de ellos con patologías psiquiátricas, "que además provocan numerosos incidentes en los centros y que son, la mayoría, inimputables".

Por lo que respecta a internos e internas clasificados en primer grado (los más peligrosos del sistema penitenciario), el informe indica que los centros de Castellón II (Albocàsser), con 43 internos, y el de Valencia (Picassent), con 36, están entre los cinco centros españoles con más presos en esta situación.

El sindicato de funcionarios de prisiones alerta también sobre las medidas de seguridad de ambos centros, que "no son las más adecuadas, especialmente si se comparan con los centros de construcción más moderna", y sobre el envejecimiento de la plantilla de funcionarios, con una edad media que ronda los 50 años.