EFEValència

Los Premios Jaume I han apelado este martes a la unidad y a la necesidad de "estrategias colectivas" para afrontar la crisis provocada por la pandemia de la covid-19 y han reconocido contribuciones a la economía espacial y al campo de la Nanofotónica, estudios sobre la desertización, el uso de biosensores para el diagnóstico clínico o la Nanofotónica, así como soluciones basadas en la robótica

Los galardonados en la trigésimo segunda edición son Laura Lechuga Gómez (Nuevas Tecnologías); Fernando Maestre Gil (Protección del Medio Ambiente); Diego Puga Pequeño (Economía); Verónica Pascual Boé (Emprendedor); Francisco José García Vidal (Investigación Básica); y Miguel Beato del Rosal en (Investigación Médica).

El acto de proclamación de los galardonados de los Premios Rei Jaume I, dotados con 100.000 euros en cada una de las categorías y de cuyos jurados forman parte 19 premios Nobel, se ha celebrado este martes en el Palau de la Generalitat, en un acto presidido por el jefe del Consell, Ximo Puig.

2020, UN AÑO NEGRO

Durante el acto, el presidente de la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados, impulsora de los Premios Jaume I, Vicente Boluda, ha manifestado que 2020 será "un año negro" en nuestra historia reciente, con consecuencias "devastadoras" que "solo podremos superar con más emprendimiento, más investigación, más ciencia, más y mejor educación y más tecnología".

Boluda ha defendido asimismo la necesidad de "estrategias colectivas" para afrontar la crisis provocada por la pandemia mediante "una perfecta coordinación entre los actores económicos, sociales y políticos".

"No son tiempos para la crispación política" ni para "la desestabilización institucional y mucho menos son tiempos para las individualidades", ha insistido y ha apelado a la "unidad" para fortalecer la apuesta decidida por el emprendimiento, la ciencia y la investigación, la colaboración público-privada, mejorar el modelo educativo que prime "los valores, el esfuerzo, los méritos y la empleabilidad" y lograr la modernización de la Administración.

LA CIENCIA COMO UNA URGENCIA

Por su parte, el president de la Generalitat, Ximo Puig, ha afirmado que es "hora de entender la ciencia como una urgencia" y de que la "ciencia, la innovación y la investigación reciban la atención que merecen por parte de todas las Administraciones" por "decencia y por inteligencia".

Según Puig, ante la crisis generada por la pandemia de la covid-19 "solo cabe una respuesta válida", que es la de propiciar una "vacuna para nuestra ciencia" y ha abogado por medidas como la retención del talento de nuestros científicos, aumentar la inversión pública y privada en I+D+i con el horizonte del 2 % del PIB como objetivo "real y no teórico" y "eliminar las trabas burocráticas a empresas y facilitar el emprendimiento" porque, a su juicio, ya "se han acabado las excusas".

LOS PREMIADOS

Laura Lechuga (Sevilla, 1962), doctora en Ciencias Químicas, ha sido reconocida por sus contribuciones al diseño y desarrollo de nuevos biosensores esenciales para un diagnóstico clínico, temprano y rápido, según el jurado, que ha destacado que la capacidad de aplicar sus innovadoras herramientas de diagnóstico ha supuesto un desafío recientemente en el programa que está desarrollando para la detección de la covid-19.

Para el jurado del Premio de Protección del Medio Ambiente, la investigación de Fernando Maestre Gil (Sax, Alicante), doctor en Biología, aborda el creciente problema de la desertificación aumentada por el cambio climático global, un problema que necesita soluciones urgentes en la protección del medio ambiente.

El madrileño Diego Puga, de 51 años, reconocido como el más reputado economista de su generación y galardonado por sus contribuciones en el campo de la economía espacial, que incluye la economía urbana, la geografía económica y la parte de la moderna teoría del comercio internacional interesada en los problemas de costes asociados al espacio. También ha realizado trabajos sobre la evolución de las desigualdades regionales, y sus contribuciones utilizando datos masivos ("big data") están cambiando la forma tradicional de abordar los fenómenos ligados al espacio.

Verónica Pascual Boé (Burgos, 1979) ha sido galardonada con el premio al Emprendedor por su gran formación y los logros obtenidos por su empresa en un sector innovador y puntero como es la robótica, y por el crecimiento que le ha dado a su compañía familiar.

El salmantino Miguel Beato del Rosal, de 80 años, doctor en Medicina y actualmente jefe de Grupo del Centro de Regulación Genómica (CRG), ha sido galardonado con el premio de Investigación Médica por descubrir cómo funciona un tipo de hormonas que químicamente son grasas e incluyen las hormonas sexuales y el cortisol, la hormona del estrés.

El madrileño Francisco José García Vidal, de 54 años, premio de Investigación Básica, es doctor en Ciencias Físicas, catedrático y director del Condensed Matter Physics Center (IFIMAC); su campo de investigación estudia cómo controlar la propagación de luz en la nanoescala, es decir, en regiones de dimensiones mucho menores que la longitud de onda.