EFEValència

Con solo 24 años María Reig escribió su primer libro, "Papel y tinta", una novela de ficción histórica en la que quería reflejar el papel de la mujer a principios del siglo XX, que empezó a mover con una campaña de micromecenazgo, despertó el interés de la editorial Suma de Letras y ya va por su sexta edición.

La novela, publicada en enero, relata la historia de Elisa Montero, una mujer inconformista procedente de una familia humilde que quiere convertirse en periodista en el Madrid de principios del siglo XX, antes de la II República, y que es también una historia de superación y un homenaje a las mujeres de la época.

Reig (Barcelona, 1992), periodista de profesión, reside actualmente en Colmenar Viejo (Madrid) y promociona estos días su novela en València con motivo de la Feria del Libro, una localidad donde se conocieron sus padres, donde vivió de niña y a la que "siempre regresa".

La joven escritora asegura en una conversación con EFE que siempre le ha gustado escribir y que, desde los 12 años, cada verano escribía una historia, una "novela" imaginaria, y fue su padre quien le inculcó su afición por la historia.

"Papel y tinta" surgió tras la lectura de la biografía de su tatarabuelo, también periodista y libretista de zarzuela, en una edición muy antigua y delicada de finales del siglo XIX que le dejó su abuela.

Cuando terminó de leerla, Reig se planteó el dilema de qué habría pasado si ella, en aquel momento, hubiera aspirado a ser periodista como su tatarabuelo, y qué trabas habría encontrado.

"Había una historia que contar, la de cuántas mujeres habrán visto sus aspiraciones truncadas por el contexto histórico que les tocó vivir", señala.

Y esta es la historia de Elisa Montero, nacida en 1901 en una familia humilde, criada por su tía, que por matrimonio accedió a la alta burguesía madrileña, que quiere ser periodista en la época convulsa de principios del siglo XX y "confinada a ser una ciudadana de segunda" por su condición de mujer.

"Montero pertenece además a una clase social en la que todas las actuaciones, decisiones y conductas están encorsetadas", relata Reig, por lo que tendrá un doble desafío: superar estos roles y, sobre todo, "conocerse a sí misma".

Reig se documentó exhaustivamente sobre el Madrid de la época, en la Biblioteca Nacional y su hemeroteca, como un "viaje en el tiempo" para no contar solo los grandes acontecimientos políticos del momento, sino también de los sucesos más locales que vivirá Elisa Montero como periodista.

En este recorrido descubrió a Carmen de Burgos, a Sofía Casanova o a Josefina Carabias, y la residencia de las señoritas de Maeztu, el primer centro oficial destinado a la enseñanza universitaria para mujeres en España.

"Papel y tinta", asegura, le sirvió para reflejar lo que no se ha contado en los libros de historia y hacer un "humilde homenaje" a las mujeres que "pelearon", con pequeñas batallas en casa o en su área de acción, y que un día "dieron una palmada en la mesa" por unos derechos, que todavía hoy hay que reivindicar.

Reig acabó de escribir la novela en febrero de 2018, la movió sin éxito por editoriales y optó por la autopublicación con una campaña de micromecenazgo, para la que grabó vídeos en los escenarios de la novela explicando la historia de Montero y pidiendo ayuda para contarla.

En apenas 25 horas consiguió los 2.000 euros de objetivo base y el proyecto se cerró con más del doble de aportación y 135 mecenas, cuyo apoyo la escritora agradeció incluyéndolos en la redacción de El Demócrata de Madrid, el periódico ficticio en el que trabaja la protagonista.

Cuando Suma de Letras se interesó y apostó por la novela, Reig ofreció a sus mecenas devolverles la aportación, pero estos lo rechazaron. Decidió así destinar el dinero a financiar sus primeros pasos como escritora y crear su marca personal con una web.

Reig asegura que seguirá escribiendo (ficción histórica, que es lo que le apasiona) y anima a otros jóvenes autores en ciernes a "intentarlo", a no dejar de escribir, porque, asegura, "no hay nada imposible".

Eva Batalla