EFEBenicàssim (Castellón)

El president de la Generalitat, Ximo Puig, ha apelado al "espíritu de Benicàssim", la ciudad en la que se acordó el texto que permitió la tramitación del Estatut d'Autonomía de 1982, para lograr "un gran acuerdo" por la financiación, las inversiones y la visibilidad que merece la Comunitat.

Durante el acto conmemorativo del cuadragésimo aniversario del Estatut d'Autonomia, Puig ha pedido unidad, junto a la sociedad civil, para reclamar a todas las fuerzas del Congreso de los Diputados este gran acuerdo, y ha marcado 40 metas para perfilar "la nueva frontera del 2032".

Entre ellas, el fin de la violencia machista y la consecución de la igualdad real, el pleno empleo, el trabajo sin precariedad o un estado del bienestar avanzado.

El president ha señalado que Benicàssim es un "lugar de memoria" para el pueblo valenciano como "reverso positivo" de la pérdida de los fueros en Almansa, pues fue aquí donde "confluyó la voluntad democrática para recuperar el autogobierno perdido en el campo de batalla".

En esta ciudad, ha dicho, en el "punto de inflexión político" que representó la Transición, se demostró "la voluntad férrea de los valencianos de vivir juntos".

"Ahora vivimos otro momento de inflexión económico, social y medioambiental, y tenemos que mostrar la madurez democrática de los padres del Estatut, aparcando diferencias, asumiendo responsabilidades y primando, por encima de todo, los intereses de los valencianos", ha reivindicado.

Por ello, ha pedido unidad para lograr ese acuerdo político por la financiación y las inversiones, y también para "forjar un gran pacto por la energía que agilice la instalación de renovables".

Para el president, la celebración de los 40 años del Estatut debe servir para "proteger" la carta magna valenciana y para "avanzar hacia una nueva frontera" que permita celebrar, dentro de 10 años, el 50 aniversario del autogobierno con la consecución de 40 metas.

Entre ellas, ha citado del fin de la violencia machista, el logro de la igualdad real de hombres y mujeres, el pleno empleo, el trabajo sin precariedad, un estado del bienestar avanzado, una salud mental reforzada, una discapacidad "empoderada", unas aulas trilingües y una educación gratuita de los 0 a los 18 años, entre otras cosas.

El president ha reivindicado además una "nueva frontera" que posibilite "una España polifónica sin solistas", lealtad federal entre autonomías, descentralización política, más sinergias metropolitanas, un mundo rural "dinámico" y "vivo", un municipalismo con nuevas competencias y un europeísmo transformador.

Ha trazado también como metas asegurar un Corredor Mediterráneo "vigoroso"; el liderazgo en "la nueva industria"; mayor I+D empresarial; relevo generacional en el campo valenciano; un paisaje preservado y un patrimonio histórico protegido; un Mediterráneo respetado; una memoria "dignificada"; una Justicia rápida y digital; una cultura rentable para los creadores, y un valenciano más hablado y prestigiado.

"Esas 40 metas, y muchas más, perfilan la nueva frontera del 2032 y el Estatut d'Autonomia será el instrumento que nos encamine a ellas, respetando siempre el espíritu de Benicàssim: la igualdad de oportunidades, el aumento de prosperidad y el respeto a todas las formas de sentirse valenciano", ha manifestado.